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La decisión de Pan American Energy de sumar a Continental Resources como socio en cuatro áreas de shale oil no es una operación financiera más: es una señal de escala, timing y ambición.
En un momento en que Vaca Muerta roza las 100.000 etapas de fractura acumuladas, el ingreso de uno de los grandes pioneros del shale estadounidense confirma que la formación neuquina volvió a estar en el radar estratégico del capital global.
Una alianza para duplicar el ritmo y bajar el riesgo: el corazón del acuerdo
La alianza estratégica entre Pan American Energy y Continental Resources apunta a acelerar de forma concreta el desarrollo de cuatro bloques de shale oil en Vaca Muerta: Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro y Aguada Cánepa, en la provincia de Neuquén, y Loma Guadalosa, en Río Negro. En todos los casos, Continental adquirió el 20% de la participación de PAE, que se mantiene como socio mayoritario y operador de las áreas.
Más allá de la estructura societaria, el dato relevante está en el modelo operativo que se busca implementar. Según fuentes del sector, la totalidad de los fondos que recibirá PAE por la transacción será reinvertida directamente en los propios bloques, con foco en intensificar la actividad, optimizar costos y mejorar la eficiencia operativa. En términos prácticos, el acuerdo apunta a duplicar el nivel de desarrollo sin diluir el control operativo ni frenar la curva de aprendizaje acumulada.
La incorporación de Continental no responde a una necesidad financiera coyuntural, sino a una estrategia de derisking técnico. La petrolera estadounidense llega como socio no operador, pero con un aporte clave en conocimiento, modelado geológico, diseño de desarrollo y eficiencia en shale plays de gran escala. No es casual: Continental fue uno de los actores que ayudó a convertir al shale norteamericano en una industria competitiva a nivel global.
Continental 20% – PAE operador – Reinversión total
El movimiento se da, además, en un contexto de récord histórico para Vaca Muerta. En 2025, la formación cerró con casi 24.000 etapas de fractura, quedando a un paso de las 100.000 acumuladas desde 2016. En ese escenario, el mensaje es claro: el shale argentino ya no está en etapa de prueba, sino en fase de optimización y aceleración.
BLOQUES DE LA ALIANZA
- Coirón Amargo Sureste (Neuquén)
- Bandurria Centro (Neuquén)
- Aguada Cánepa (Neuquén)
- Loma Guadalosa (Río Negro – Primera CENCH)
- Participación Continental: 20% en los 4 bloques
De Neuquén a Río Negro: shale, frontera productiva y señal federal
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es su alcance territorial. Mientras que los bloques neuquinos refuerzan zonas ya conocidas del desarrollo no convencional, Loma Guadalosa marca un hito distinto: se trata de la primera concesión de explotación no convencional otorgada por la provincia de Río Negro. El área fue recientemente reconvertida a una Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH), habilitando formalmente su desarrollo tipo Vaca Muerta.
PAE opera Loma Guadalosa junto a Tango Energy, y la incorporación de Continental consolida un plan piloto que tiene implicancias que van más allá del proyecto en sí. Río Negro ingresa de manera formal al mapa del shale argentino, ampliando la frontera productiva y enviando una señal política y económica a otras provincias con recursos no convencionales aún subexplorados.
Desde la empresa aclararon que el cierre definitivo del acuerdo está sujeto a la aprobación de la transferencia de participaciones por parte de las provincias de Neuquén y Río Negro, un trámite administrativo esperado y habitual en este tipo de operaciones. Sin embargo, el entendimiento entre las partes ya funciona como hoja de ruta para el desarrollo de las áreas.
Loma Guadalosa – Primera CENCH provincial
La alianza también se inscribe en una estrategia más amplia de Continental Resources en Argentina. La compañía ya había avanzado en Vaca Muerta con la compra del 90% de la participación de Pluspetrol en Los Toldos II Oeste, una de las áreas de mayor potencial de shale oil de la cuenca neuquina, operación que aún aguarda las aprobaciones regulatorias finales. En conjunto, ambos movimientos confirman que la empresa no llegó para probar suerte, sino para construir posición.
Con más de seis décadas de trayectoria, Continental es uno de los grandes nombres del shale global. Fundada en 1967 por Harold Hamm, hoy produce cerca de 500.000 barriles equivalentes diarios, opera más de 5.200 pozos y se caracteriza por una cultura corporativa basada en disciplina operativa, innovación tecnológica y prudencia financiera. Tras su salida del Nasdaq en 2022, en una operación valuada en u$s27.000 millones, la compañía ganó flexibilidad para profundizar su expansión internacional.
En ese marco, Vaca Muerta aparece como una de sus apuestas centrales. Hamm fue explícito al señalar que la empresa planea invertir entre u$s100 y 200 millones por año en activos no convencionales en la Argentina y destacó tanto la calidad geológica de la formación como el cambio de clima político. “Nos gusta la roca que hay allí”, afirmó, y valoró la orientación económica del presidente Javier Milei, a la que definió como un intento de “hacer lo correcto”.
Vaca Muerta después del acuerdo: capital, timing y una ventana que no es infinita
La alianza entre PAE y Continental confirma que Vaca Muerta volvió a ocupar un lugar central en la hoja de ruta del shale global. Capital, tecnología y experiencia internacional se combinan en una etapa donde el desafío ya no es probar el recurso, sino acelerar sin perder competitividad.
PAE, con más de 50 años de presencia ininterrumpida en Neuquén, produce hoy cerca de 100.000 barriles equivalentes diarios, opera siete áreas en la cuenca —seis de ellas en desarrollo— y participa como socio no operador en otras dos. La suma de Continental no reemplaza ese rol: lo potencia.
El mensaje es claro: la ventana de oportunidad está abierta, pero no es infinita. Con infraestructura en expansión, récords operativos y un nuevo clima macroeconómico, Vaca Muerta entra en una fase donde las decisiones estratégicas pesan tanto como la geología.
“Nos gusta la roca que hay allí”.
— Harold Hamm, fundador Continental Resources
Vaca Muerta ya no espera socios. Los atrae.






