Sector Minero Especialista en Minería & Petróleo
La Legislatura de Mendoza aprobó la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto PSJ Cobre Mendocino y reactivó, después de casi dos décadas, la posibilidad real de desarrollar minería metalífera en la provincia. El avance promete inversión, empleo, infraestructura y una convivencia armónica con actividades clave como la vitivinicultura y el turismo.
Hito histórico: con la DIA del PSJ, Mendoza ingresa nuevamente al mapa del cobre argentino y abre la puerta a inversiones superiores a los USD 550 millones.
Un giro estratégico tras años de parálisis
La aprobación de la DIA marca un punto de inflexión histórico: después de más de 15 años de debate, postergación y tensiones políticas, Mendoza vuelve a habilitar la posibilidad real de desarrollar minería metalífera. La ratificación legislativa destraba el proyecto PSJ y envía una señal contundente de previsibilidad para la inversión productiva.
El cambio institucional va más allá del proyecto puntual: supone reconocer que la minería moderna —regulada, monitoreada y tecnificada— puede convivir perfectamente con la identidad económica mendocina. Las autoridades aclararon que la aprobación no es un aval absoluto, sino el ingreso a una etapa de factibilidad con auditorías permanentes, estrictos controles y participación ciudadana asegurada.
Inversión, empleo y un nuevo motor económico para Mendoza
El proyecto PSJ contempla una inversión superior a los 550 millones de dólares y un cronograma de obras que se extenderá por casi dos años. Solo durante la construcción se crearán entre 3.500 y 4.000 puestos de trabajo directos e indirectos, un volumen sin precedentes en la economía reciente de la provincia.
La futura operación minera implicará un ecosistema de proveedores industriales, servicios especializados, transporte, ingeniería y logística. Para una provincia que busca diversificar su matriz productiva más allá del vino y el turismo, el cobre emerge como una oportunidad estratégica en un mundo que demanda minerales críticos para energías renovables, electromovilidad e infraestructura eléctrica.
Inversión Inicial
USD 550 M
Empleo Potencial
3.900
Minería, vino y turismo: tres pilares compatibles y complementarios
Uno de los ejes del debate público fue la supuesta incompatibilidad entre minería y actividades tradicionales como la vitivinicultura y el turismo. Sin embargo, los estudios territoriales y ambientales demuestran que el proyecto PSJ se ubica lejos de los oasis productivos, separado por cuencas y altitudes que impiden cualquier superposición con zonas vitivinícolas.
La minería moderna opera con circuitos cerrados de agua, recirculaciones superiores al 80% y monitoreos continuos, lo que reduce al mínimo el riesgo hídrico. En materia turística, la experiencia internacional muestra que regiones de montaña pueden complementar minería y turismo, especialmente cuando la actividad extractiva impulsa infraestructura vial, conectividad y servicios en localidades cercanas.
“La minería no compite con la vitivinicultura ni con el turismo: las tres actividades pueden coexistir y potenciarse cuando hay controles estrictos y planificación territorial.”
Un paso institucional, técnico y económico que reposiciona a Mendoza
Con la DIA aprobada, el proyecto PSJ ingresa a la etapa de factibilidad, que incluye estudios de ingeniería avanzados, confirmación de reservas, análisis económicos y planificación de infraestructura. Será un período crucial para demostrar que Mendoza cuenta con capacidad institucional para monitorear el desarrollo de un proyecto de cobre de escala internacional.
El mensaje hacia afuera es inequívoco: Mendoza vuelve al mapa minero argentino y se integra, por primera vez en muchos años, a la demanda global de minerales esenciales para la transición energética.
Claves para entender lo que viene
- Mendoza habilita su primera mina de cobre en casi dos décadas.
- Más de USD 550 millones en inversión inicial.
- Miles de empleos directos e indirectos durante construcción y operación.
- Compatibilidad total con vitivinicultura y turismo.
- Diversificación económica alineada a la demanda global de cobre.
- Inicio de etapa de factibilidad con controles ambientales estrictos.
- Punto de partida para que la provincia vuelva a liderar cadenas industriales estratégicas.
Una Mendoza que rompe falsas dicotomías
Lejos del falso dilema entre “minería o vino”, la aprobación de la DIA del PSJ demuestra que una provincia puede modernizarse sin perder identidad. Mendoza puede sostener su prestigio vitivinícola, fortalecer su turismo y, al mismo tiempo, desarrollar una industria minera moderna, trazable y competitiva.
Si la gestión es transparente, técnica y participativa, PSJ puede transformarse en el caso testigo que confirme que la diversificación productiva no es solo posible, sino indispensable para el futuro económico de Mendoza.






