Sector Minero Especialista en Minería & Petróleo
La Cámara Argentina de Empresas Mineras celebra cuando hay viento a favor, pero su silencio en los momentos difíciles sigue dejando vacíos difíciles de explicar.
La Cámara Argentina de Empresas Mineras salió rápidamente a celebrar la media sanción ambiental del proyecto San Jorge en Mendoza. Sin embargo, cuando el viento político sopla en contra, el silencio de la institución se vuelve ensordecedor.
Un respaldo oportuno… y demasiado selectivo
La aprobación en Diputados de Mendoza de las Declaraciones de Impacto Ambiental del proyecto PSJ Cobre Mendocino y de los programas de exploración en Malargüe generó entusiasmo en todo el sector. Y la CAEM no tardó en emitir un comunicado celebratorio, destacando que se trata de una “oportunidad histórica para ampliar la matriz productiva” y que el cobre será “motor de la transición energética”.
Hasta ahí, todo lógico. Lo extraño es lo que la CAEM decide no decir cuando el escenario es menos favorable.
Durante años, la Cámara adoptó una postura elíptica, casi tímida, ante los conflictos donde la minería es atacada con campañas desinformativas. Desde Chubut, Catamarca hasta Mendoza misma, hubo episodios donde la política retrocedió por miedo y la Cámara optó por bajar el perfil. El contraste entre ese silencio y el entusiasmo actual deja más preguntas que certezas.
Cuando Mendoza frenaba, la CAEM miraba para otro lado
Durante más de una década, Mendoza fue el caso testigo de cómo una ley mal aplicada y un clima social intoxicado podían paralizar actividades enteras. Ningún proyecto metalífero pudo avanzar, a pesar de que la provincia perdió inversiones, miles de empleos potenciales y contratistas que hoy podrían estar produciendo.
En esos años, la CAEM tuvo pocas apariciones contundentes. No hubo documentos técnicos firmes, ni conferencias de prensa, ni campañas pedagógicas sostenidas para contrarrestar los mitos del antiminerismo mendocino.

¿Dónde estaba la CAEM cuando se instalaban falsedades sobre el arsénico, los “pueblos fantasmas” y la ficción de que la minería consume “toda el agua” de Mendoza?
¿Dónde cuando se hostigaba a empresas y trabajadores?
¿Dónde cuando San Jorge quedó trabado por presión política y noticias falsas?
El cobre mendocino avanza, pero la defensa institucional sigue ausente
El comunicado oficial describe el avance como una decisión pensada para “los próximos 100 años”. Pero los próximos 100 años también dependen de cómo se defienda hoy la legitimidad social de la minería, no solo de celebrar cuando sale algo bien.
El sector necesita una CAEM que actúe también cuando las cosas se ponen difíciles, que enfrente narrativas falsas, que sostenga datos, que ejerza lobby positivo y que represente a sus asociados con la misma intensidad con la que celebra aprobaciones políticas.
La industria minera argentina está frente a una ventana única: cobre para la transición energética, litio para la electromovilidad, oro y plata con mercados sólidos. Sin embargo, si no se da la batalla cultural y comunicacional, la licencia social volverá a caerse, como pasó innumerables veces.
Una señal positiva, pero insuficiente
Nadie discute que lo ocurrido en Mendoza es un mensaje alentador.
La provincia necesita diversificar su economía y darle competitividad a su estructura productiva. El cobre puede generar empleo de calidad, nuevas cadenas de valor y oportunidades para pymes.
Pero la industria también necesita instituciones que no entren al partido solo cuando el marcador es favorable.
La CAEM tiene recursos, autoridad y representación para liderar la conversación pública. Lo que falta es constancia.
Claves para entender el trasfondo
- • La CAEM celebró la media sanción ambiental en Mendoza para proyectos de cobre.
- • Crítica recurrente: la Cámara levanta la voz cuando hay buenas noticias, pero guarda silencio ante campañas antimineras.
- • Vacío histórico: la defensa institucional fue débil ante presiones políticas y fake news.
- • Riesgo: sin comunicación sostenida, la licencia social puede volver a caerse.
- • Oportunidad: Mendoza abre camino, pero requiere liderazgo gremial y técnico.
Hacia dónde puede girar la discusión
El sector minero argentino necesita una representación gremial más activa, más técnica y menos tácticamente silenciosa. El avance de Mendoza es una oportunidad, pero también un recordatorio: no alcanza con aplaudir; hay que construir, explicar y defender.






