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Tecpetrol confirmó una inversión de US$ 1.400 millones para 2026 y redobla su apuesta por el shale oil en Vaca Muerta. Sin embargo, su CEO Ricardo Markous advirtió que un escenario de petróleo por debajo de los US$60 podría tensionar seriamente el acceso al financiamiento internacional.
inversión prevista por Tecpetrol para 2026
Una inversión de escala para sostener el crecimiento
La petrolera del Grupo Techint ratificó uno de los planes de inversión más ambiciosos del upstream argentino. El CAPEX proyectado para 2026 alcanza los US$ 1.400 millones, de los cuales cerca de US$ 1.000 millones estarán destinados al desarrollo masivo del bloque Los Toldos II Este, el nuevo eje petrolero de la compañía en Vaca Muerta.
A este desembolso se suman entre US$ 350 y 400 millones anuales para sostener el plateau productivo de gas en Fortín de Piedra, uno de los activos más eficientes del país. El mensaje es claro: Tecpetrol no desacelera, pero el crecimiento exige continuidad macroeconómica, reglas previsibles y acceso fluido al crédito internacional.
“La restricción más importante que tiene hoy la Argentina es el financiamiento”, sintetizó Ricardo Markous, poniendo en palabras una preocupación que atraviesa a todo el sector no convencional.
El precio del crudo como factor de estrés financiero
Aunque Tecpetrol logró recientemente una colocación de deuda por US$ 750 millones a una tasa del 7,9%, el escenario hacia adelante aparece más ajustado. Markous advirtió que una baja del precio internacional del crudo podría “generar un estrés adicional” justo cuando los proyectos shale demandan más capital por barril producido.
El análisis de la compañía contempla un contexto global desafiante: mayor producción de Brasil y Guyana, tensiones macroeconómicas y una presión política internacional para sostener precios bajos del petróleo. “Puede ser que el precio baje de los 60 dólares”, advirtió el CEO, aun cuando los futuros hoy proyectan valores entre US$ 61 y 67 hacia 2030.
El RIGI como herramienta para aliviar la caja
Frente a este escenario, Tecpetrol decidió aplicar el RIGI de manera selectiva. La empresa ingresó al régimen únicamente para la construcción de la planta de tratamiento de Los Toldos II Este, bajo una estructura de Unidad Transitoria que luego facturará servicios al upstream.
El beneficio central es financiero: la aplicación inmediata del IVA permite reducir cerca de un 20% la necesidad de financiamiento. En un negocio intensivo en capital, donde cada punto porcentual del costo financiero impacta en la rentabilidad, esta ingeniería fiscal se transforma en una ventaja estratégica.
Los Toldos II Este: infraestructura sobredimensionada y visión de largo plazo
El proyecto petrolero ya muestra un 33% de avance general y apunta a replicar en el oil el éxito que Tecpetrol logró con el gas. La compañía construye una infraestructura hídrica deliberadamente sobredimensionada, preparada para soportar hasta 200.000 barriles diarios, permitiendo fracturas simultáneas y menores costos logísticos.
El cronograma prevé producción masiva desde febrero/marzo de 2027, con un primer hito de 35.000 barriles diarios, para luego duplicar rápidamente ese volumen hasta alcanzar un plateau de 70.000 barriles. En paralelo, los oleoductos avanzan con un 40% de ejecución, un factor crítico para la evacuación del crudo.
Innovación energética: gas, petróleo… y criptomonedas
En una muestra de pragmatismo operativo, Tecpetrol amplió su proyecto de minado de criptomonedas en Los Toldos II Este hasta 20 MW. Esta iniciativa permite consumir 100.000 m³ diarios de gas asociado, evitar el venteo y acelerar la limpieza de los pozos antes de su conexión definitiva al sistema de transporte.
Más allá del impacto mediático, la estrategia combina eficiencia operativa, reducción de emisiones y aprovechamiento económico de un recurso que, de otro modo, sería desperdiciado. Una postal del shale moderno: intensivo en capital, tecnología y decisiones financieras finas.






