Diario de minería, petróleo y campo.
La transformación operativa de Pluspetrol en la Cuenca Neuquina representa uno de los saltos de escala más marcados dentro del mapa hidrocarburífero argentino. Tras la histórica adquisición de las áreas no convencionales de ExxonMobil, la compañía rediseñó su arquitectura financiera y de procesamiento para encarar una agresiva hoja de ruta. A través de un esquema de plantas modulares de procesamiento y un plan de inversión proyectado en 12.000 millones de dólares al amparo del RIGI, la operadora apunta a consolidar un piso de 100.000 barriles diarios de petróleo hacia finales de la década, redefiniendo su peso específico en el segmento del shale oil.
El hito fundacional de este proceso se consolidó con la absorción de los bloques pertenecientes a la norteamericana ExxonMobil, una transacción calificada como la mayor operación de adquisición en la historia de la compañía y un hito para la industria energética nacional. Entre esos activos resalta el bloque Bajo del Choique – La Invernada, una superficie no convencional que al momento del traspaso registraba un nivel de extracción cercano a los 5.600 barriles diarios y que, mediante la optimización de patrones de completación y la inyección continuada de capital, aceleró su curva hasta rozar los 50.000 barriles por día, evidenciando el potencial remanente en el área.
1. El salto financiero con colocación de deuda en mercados internacionales
Sostener la aceleración operativa en bloques no convencionales requiere de una espalda financiera capaz de respaldar campañas intensivas de perforación y completación. De acuerdo con lo manifestado por el Country Manager de la compañía, Julián Escuder, en el marco de encuentros con inversores internacionales en Houston, uno de los giros más complejos que debió realizar Pluspetrol consistió en pasar de un modelo de fondeo acotado a la emisión directa de instrumentos de deuda en la plaza internacional.
La compañía logró colocar más de 2.000 millones de dólares en títulos de deuda externa, un paso inédito para su estructura que le permitió dotar de liquidez a sus planes de desarrollo en el shale. La recepción favorable por parte del crédito internacional se apoyó en la solidez de los balances corporativos, el cumplimiento estricto de los compromisos de producción y la mejora paulatina de las condiciones macroeconómicas locales, factores que bajaron la percepción de riesgo y permitieron estructurar un flujo constante de fondos para infraestructura de superficie.
“Pasamos de estar fuera del mercado a colocar más de 2.000 millones de dólares en deuda internacional. Cada vez que nos presentamos ante los inversores, los datos de eficiencia operativa y el cumplimiento de metas consolidan la confianza en el desarrollo de Vaca Muerta.” — Julián Escuder, Country Manager de Pluspetrol.
2. Arquitectura modular de 25.000 barriles para evitar cuellos de botella
A diferencia de los esquemas tradicionales que concentran el procesamiento en mega Plantas de Tratamiento de Crudo (PTC), la ingeniería de Pluspetrol modificó sustancialmente su enfoque de diseño de superficie. La compañía abandonó la idea de construir una única instalación centralizada de gran envergadura para volcarse hacia un modelo distribuido y modular, basado en unidades estandarizadas con capacidad para procesar 25.000 barriles diarios cada una.
Este cambio conceptual otorga una flexibilidad operativa crítica ante el comportamiento del shale. En lugar de comprometer grandes erogaciones de capital iniciales y esperar largos plazos de montaje para comenzar el tratamiento, las instalaciones modulares se van acoplando a medida que los frentes de perforación avanzan sobre la superficie. La primera de estas expansiones aportó 25.000 barriles de capacidad adicional, mientras que los planes de construcción prevén la entrada en operaciones de un nuevo módulo para principios de 2027, manteniendo plazos de ejecución comprimidos de entre 12 y 14 meses por planta.
Ejes del plan de expansión a 2029
- Inversión total proyectada: Cerca de U$S 12.000 millones bajo el marco del RIGI.
- Meta de producción de petróleo: Alcance de los 100.000 barriles diarios entre finales de 2028 y principios de 2029.
- Esquema de superficie: Reducción del riesgo de cuello de botella mediante plantas modulares de 25.000 bbl/d.
- Parque de perforación: Incremento gradual de equipos rig, pasando de los 5 actuales a 7 unidades operativas.
- Crecimiento en gas: Expansión de la capacidad en La Calera para alcanzar los 17 millones de m³/d.
3. Esquema RIGI e inversiones proyectadas por U$S 12.000 millones
El sustento normativo para movilizar este volumen de capital encuentra un marco de previsibilidad en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Con las solicitudes y certificaciones ambientales en etapas avanzadas de tramitación, Pluspetrol proyecta canalizar un paquete de inversiones cercano a los 12.000 millones de dólares durante el ciclo de desarrollo del proyecto.
Este nivel de desembolso representa una aceleración sin antecedentes para la historia interna de la operadora, superando en un período de tres años la suma total de las inversiones ejecutadas durante la década previa. Los recursos no solo estarán orientados a la infraestructura de separación y adecuación de fase, sino a la ampliación de las redes de captación, tendido de ductos secundarios y el montaje de instalaciones complementarias de tratamiento de agua de purga y reinyección.
4. Evolución de la curva de producción rumbo a los 100.000 barriles
Con la infraestructura modular como eje de soporte, la dirección de Pluspetrol fijó el objetivo de producción de petróleo en la formación: alcanzar los 100.000 barriles diarios hacia el horizonte de 2028 o inicios de 2029. Alcanzar ese hito implica sextuplicar la escala que la compañía mantenía en el negocio del crudo antes de la toma de control de las áreas de ExxonMobil.
El cronograma trazado por la petrolera indica que los incrementos de capacidad se irán activando en escalones progresivos. Tras haber cruzado el piso de los 50.000 barriles por día, el escalonamiento de nuevas plantas modulares permitirá absorber los volúmenes provenientes del plan de completación, ajustando la entrada en producción con la disponibilidad de capacidad de transporte en los oleoductos troncales de evacuación que conectan la cuenca con la costa atlántica.
5. Retos logísticos en cuadrillas, insumos y equipos de perforación
A pesar del optimismo financiero y la disponibilidad de reservas en el subsuelo, la dirección de Pluspetrol no pierde de vista las restricciones estructurales que afectan a la industria no convencional en su conjunto. La aceleración hacia la meta de los seis dígitos en barriles diarios impone tensiones severas sobre la cadena de suministros y la disponibilidad de equipos de alta tecnología en la provincia de Neuquén.
Para sostener el nivel de actividad necesario, la empresa opera actualmente con cinco equipos de perforación (tres de propiedad corporativa y dos bajo contratos de servicios especiales), con la previsión de incorporar una sexta unidad durante 2027 y una séptima en 2028. A la disponibilidad de los rigs se suma la complejidad de asegurar disponibilidad de sets de fractura de alta potencia, insumos de completación —especialmente arenas de cercanía— y la disponibilidad de terrenos aptos para el emplazamiento de locaciones múltiples, variables logísticas que obligan a un monitoreo en tiempo real de los tiempos no productivos.
6. La Calera y el desarrollo del gas no convencional
Aunque el foco de mayor impacto mediático y financiero está puesto en la producción de shale oil en Bajo del Choique, la estrategia de Pluspetrol en Vaca Muerta mantiene un equilibrio con la extracción de gas y condensados. Su bloque insignia en el segmento gasífero, La Calera, continúa consolidándose como uno de los yacimientos más eficientes de la formación.
En este bloque, la empresa prevé escalar la inyección de gas desde los actuales 14,5 millones de metros cúbicos diarios hacia una meseta de 17 a 17,5 millones de metros cúbicos diarios, acompañada por un incremento en la captura de líquidos asociados que aportará volumen adicional a la curva total de condensados. De esta forma, la operadora busca afianzar una cartera diversificada que le permita amortiguar las oscilaciones de precios internacionales del crudo mediante contratos de provisión de gas de largo plazo en el mercado interno y regional.
Ficha Resumen del Proyecto
Operadora: Pluspetrol
Bloque clave de crudo: Bajo del Choique – La Invernada
Bloque clave de gas: La Calera
Meta de crudo a 2029: 100.000 barriles diarios
Esquema de inversión: U$S 12.000 millones proyectados bajo régimen RIGI
Modelo de infraestructura: Plantas modulares estandarizadas de 25.000 bbl/d






