Diario de minería, petróleo y campo.
El líder petrolero Jorge “Loma” Ávila volvió a marcar la cancha en la Expo Oil & Gas 2025. Frente al gobernador Ignacio Torres y al presidente de Pan American Energy, Alejandro Bulgheroni, el dirigente defendió la perforación del segundo pozo no convencional en la Cuenca del Golfo San Jorge, una inversión cercana a 50 millones de dólares que promete prolongar la vida petrolera de Comodoro Rivadavia.
Un mensaje claro: proteger recursos y empleo
Desde Buenos Aires, Ávila remarcó que el desafío no es solo técnico, sino también político y social:
“Hay que empezar a mirar que tenemos que proteger lo que tenemos; cuidarlo y tener interés en defender, los trabajadores que quedan. Si a las operadoras les va bien, a nosotros también”, subrayó.
El sindicalista insistió en que la clave está en alinear intereses de trabajadores, Estado y empresas, para garantizar estabilidad en una región que depende en gran medida de la producción hidrocarburífera.
El segundo pozo: una inversión de alto riesgo con impacto estratégico
La perforación, que arrancará antes de fin de año, representa una apuesta estratégica de PAE. Según Ávila, el resultado de este pozo puede ser determinante:
“Si ese pozo es positivo, Comodoro va a tener petróleo por muchos años más. Ahí sí creo que vendrán inversores a invertir y verán que tenemos un pulmón extra para seguir produciendo”.
La operación se convierte en un test de viabilidad para el desarrollo no convencional en la cuenca, un territorio históricamente asociado al convencional.
Áreas profundas: el enigma de YPF
Ávila también apuntó a las decisiones de YPF, que se desprendió de áreas superficiales pero mantuvo las más profundas. Para el sindicalista, ese gesto no es casual:
“Si no vendió las áreas profundas y solo las superficies de arriba, quiere decir que saben que abajo puede haber algo. Y eso para nosotros es bueno”.
Esa visión alimenta expectativas sobre un nuevo ciclo exploratorio, capaz de revitalizar la producción regional.
Un futuro en disputa: trabajo, inversión y política energética
Con la presión de los mercados globales, la transición energética en agenda y la necesidad de generar empleo genuino, el éxito del segundo pozo no convencional puede reconfigurar el mapa productivo de Chubut. No se trata solo de energía, sino también de sostener miles de empleos directos e indirectos, y de asegurar que Comodoro siga siendo “la capital del petróleo” argentino.
El mensaje de Ávila es claro: defender la producción local y acompañar a las operadoras en un momento en el que la industria demanda resultados concretos. La apuesta está hecha; ahora, la perforación dirá si hay futuro más allá del convencional.






