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La UOCRA San Juan confirmó la reactivación de cerca de 1.000 puestos de trabajo en la provincia. El mayor impulso llega desde la minería metalífera, con reincorporaciones en Veladero y contrataciones en los accesos a Josemaría y La Majadita. “Es la lucecita al final del túnel”, resumió el secretario adjunto Alberto Tovares, aunque advirtió que la continuidad depende de la credibilidad y estabilidad del país.
Veladero: la fase 8 promete 500 empleos anuales
El yacimiento Veladero, operado por Barrick y Shandong, atraviesa una nueva etapa con la fase 8 de ampliación. La obra, a cargo de la constructora Milicic, prevé reincorporar 500 trabajadores por año bajo un esquema escalonado.
Los primeros ingresos se concretarán el 15 de septiembre, con entre 40 y 45 altas, y el plantel completo se alcanzará en diciembre. “Son puestos de alta especialización en obra minera, que requieren continuidad en la planificación”, remarcan en el sector.
Josemaría y La Majadita: rutas que generan empleo
La construcción de los caminos de acceso a Josemaría y La Majadita ya suma nuevos contratos. La UTE Semisa–Terussi tomó 120 obreros en septiembre, mientras que Zlato añadirá otros 70 trabajadores en el tramo Angualasto–La Majadita.
Estas obras, estratégicas para la logística de la cordillera, no solo abren paso al desarrollo de los futuros proyectos cupríferos, sino que además sostienen empleo inmediato en comunidades de la región.
Un repunte minero que tracciona al resto de la economía
Aunque la obra pública en la Ruta 40 Sur y proyectos como el parque solar Retamito o el Acueducto Gran Tulum suman alrededor de 300 empleos, es la minería la que concentra la mayor expectativa de continuidad.
“El gran salto lo vamos a ver con Veladero y Josemaría”, aseguró Tovares. Con más de la mitad de los nuevos contratos vinculados al sector minero, San Juan refuerza su rol como polo de empleo industrial y especializado en el país.
¿Un alivio momentáneo o un cambio de tendencia?
El sindicato estima casi 1.000 puestos de trabajo entre reincorporaciones y nuevas altas. Para un sector que venía de meses de parálisis, el repunte marca un alivio. Sin embargo, la pregunta que flota es si se trata de un ciclo estable o de una recuperación temporal.
“Ojalá que el país le dé credibilidad para que estos puestos se sigan manteniendo”, advirtió Tovares, en una frase que expone la tensión entre la necesidad de inversión sostenida y la fragilidad macroeconómica.






