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La minera canadiense McEwen Copper, principal accionista del proyecto de cobre Los Azules, en San Juan, reconfiguró su estrategia para ingresar al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI).
La empresa decidió unificar las dos fases originalmente presentadas y ahora solicita el aval oficial por una inversión total de US$ 2.672 millones, lo que convierte al proyecto cuprífero en uno de los más ambiciosos del régimen hasta la fecha.
La presentación inicial, realizada en febrero, contemplaba un primer tramo por US$ 227 millones destinado a completar estudios de factibilidad y tareas preliminares. Sin embargo, ante la lentitud del proceso de aprobación —que involucra a más de 10 organismos estatales—, McEwen decidió reformular la propuesta e integrar toda la inversión en un único VPU (Vehículo de Proyecto Único).
«Esperamos tener la aprobación por el monto total dentro de poco. El objetivo es iniciar construcción en 2026 y llegar a producción hacia fines de 2029», sostuvo Michael Meding, vicepresidente de McEwen Copper y gerente general del proyecto. El desarrollo, ubicado a 80 km de Calingasta y a pocos kilómetros del límite con Chile, tiene previsto producir en su etapa madura 322 millones de libras de cátodos de cobre por año durante 27 años.
El cuello de botella del RIGI y la reacción de las empresas
Tal como adelantó Agenda Industrial, la demora en la aprobación de los proyectos RIGI está forzando a las compañías a reformular sus propuestas. Es el caso también de Minas Argentinas, operadora del histórico proyecto Gualcamayo en San Juan, que ajustó su plan de inversión de US$ 1.000 millones a US$ 742 millones, excluyendo del VPU la etapa de recuperación de oro de las pilas de lixiviación de la mina antigua, tras recibir reparos técnicos del comité evaluador.
La misma lógica se aplicó al proyecto Mariana, de Ganfeng Lithium, en Salta, que fue directamente rechazado por el comité interministerial. La inversión de US$ 273 millones fue desestimada por estar ya en etapa operativa, contraviniendo el espíritu del régimen orientado a inversiones nuevas.
Los primeros aprobados: litio y escala
Hasta el momento, el Gobierno nacional aprobó dos proyectos mineros bajo el RIGI:
- Rincón de Litio, de Rio Tinto en Salta, con una inversión de US$ 2.724 millones para alcanzar una capacidad de producción de 60.000 toneladas anuales de litio grado batería.
- Galán Lithium, en Catamarca, que recibió el visto bueno para avanzar con US$ 217 millones en su desarrollo sobre el Salar del Hombre Muerto.
Ambas iniciativas, junto con Los Azules, forman parte del tridente minero que podría posicionar a la Argentina como proveedor estratégico de minerales críticos si las condiciones regulatorias logran alinearse con los tiempos del mercado.
Los Azules afianza el respaldo internacional
Los Azules cuenta con un accionariado de peso. McEwen Copper posee el 46,4%, seguida por Stellantis (18,3%), Río Tinto-Nuton (17,2%), Rob McEwen (12,7%) y el Grupo Victor Smorgon (3%). Además, la minera ya acordó con YPF Luz el financiamiento y construcción de una línea eléctrica de alta tensión con energías renovables para abastecer el proyecto.
Meding adelantó también que “existe la posibilidad de que ingrese un actor industrial global al proyecto”, y confirmó que hay interés de fondos europeos y japoneses para financiar parte del capital.
Financiamiento, IPO y horizonte 2030
La empresa estima un equity de US$ 1.200 millones, complementado con financiamiento por otros US$ 1.800 millones a través de bancos de desarrollo de exportación y entidades multilaterales. Tras cerrar la factibilidad definitiva —que culminaría en los próximos dos meses—, McEwen prevé lanzar una Oferta Pública Inicial (IPO) y cerrar la Decisión Final de Inversión (FID) dentro de un año.
En junio pasado, McEwen logró otro hito: la producción de cátodos de cobre de alta pureza a escala laboratorio, completando así el ciclo de industrialización del mineral en forma local. A diferencia de otros proyectos que exportan concentrado, Los Azules apunta a fabricar placas terminadas, con mayor valor agregado para la cadena productiva nacional.






