Diario de minería, petróleo y campo.
Argentina modificó las reglas para los grandes consumidores eléctricos y estableció que los nuevos proyectos de escala deberán demostrar cómo producirán, contratarán y respaldarán la energía necesaria para funcionar sin trasladar ese costo al resto del sistema.

La medida quedó formalizada mediante la Resolución 264/2026, publicada en el Boletín Oficial el 25 de septiembre, que creó el Régimen de Demandas Extratendenciales, identificado como XDEM. El esquema alcanza a toda nueva demanda o ampliación que represente al menos el 0,5% de la demanda media del Mercado Eléctrico Mayorista, un umbral que actualmente equivale a aproximadamente 80 MW. La regulación no distingue solamente por el tipo de actividad, sino principalmente por la magnitud y las características técnicas del consumo que pretende incorporarse al sistema.
El cambio adquiere especial relevancia para la minería argentina porque varios de los proyectos de cobre y otros minerales que se encuentran en etapas avanzadas de desarrollo requieren grandes volúmenes de electricidad para sus plantas de procesamiento, infraestructura, bombeo, trituración, molienda y demás instalaciones asociadas. Uno de los casos mencionados en relación con la nueva normativa es Vicuña, el gran desarrollo integrado de Josemaría y Filo del Sol en San Juan, cuya primera solicitud de acceso contempló una demanda de 260 MW y que podría alcanzar una escala de aproximadamente 700 MW en etapas posteriores.
La lógica del nuevo régimen es que ese crecimiento industrial no dependa exclusivamente de la capacidad disponible del sistema eléctrico existente. En lugar de incorporar grandes consumidores y que la generación y la potencia de respaldo sean absorbidas por el conjunto del Mercado Eléctrico Mayorista, el Gobierno estableció que los propios proyectos deberán presentar un Plan Especial de Abastecimiento y demostrar que cuentan con nueva oferta eléctrica suficiente para acompañar su demanda.
El nuevo régimen cambia la ecuación para la minería y la industria
La principal modificación es la obligación de cubrir al menos el 80% de la demanda efectiva mediante nueva producción de energía. A esto se suma una exigencia de potencia firme equivalente al 100% de la demanda máxima para los emprendimientos productivos. En el caso de los proyectos vinculados al procesamiento de datos, el requisito es todavía mayor y alcanza el 115% de la demanda máxima. La propia resolución diferencia entre XDEM-Datos, destinada a centros de datos, entrenamiento o inferencia de inteligencia artificial, y XDEM-Producción, categoría que incluye actividades como minería, GNL, hidrógeno y otros procesos industriales intensivos en electricidad.
La diferencia entre energía y potencia resulta central para entender el alcance de la medida. No se trata únicamente de demostrar que un proyecto puede comprar una determinada cantidad de electricidad durante el año, sino de garantizar que exista capacidad física suficiente para responder ante la demanda máxima. Por eso la normativa exige nueva potencia firme y no simplemente contratos con recursos ya disponibles dentro del sistema.
Para una operación minera de gran escala, esto significa que la planificación energética pasa a formar parte de la ingeniería económica del proyecto desde una etapa mucho más temprana. Una mina que necesita cientos de megawatts no solamente deberá resolver su conexión a la red y la construcción de las líneas necesarias para transportar electricidad hasta el yacimiento. También deberá demostrar de dónde surgirá la generación adicional que respaldará esa demanda.
La norma permite que cada empresa determine la tecnología y el proveedor que utilizará para cubrir sus necesidades. También contempla la posibilidad de instalar generación propia en el punto de conexión. Esto abre distintas alternativas para los proyectos: contratos de largo plazo con nuevos generadores, generación térmica, parques renovables acompañados por sistemas de respaldo, instalaciones propias u otras combinaciones que permitan cumplir con los requisitos de energía y potencia establecidos.
El nuevo régimen en números
umbral aproximado para ingresar al régimen
de la demanda efectiva cubierta con nueva producción
de potencia firme para proyectos productivos
de potencia firme exigida a data centers
La definición de qué se considera nueva oferta también fue modificada. La Resolución 264/2026 establece que, a los efectos del régimen XDEM, será considerada nueva aquella oferta cuya habilitación comercial se produzca después de la presentación de la solicitud de incorporación de la gran demanda. De esta manera, el respaldo no puede basarse simplemente en la utilización de capacidad existente que ya estaba disponible antes de que el proyecto solicitara su ingreso.
La regulación también contempla la posibilidad de que diferentes proyectos compitan por una misma capacidad limitada de transporte. En esos casos se establece un cargo de reserva de capacidad vinculado al cumplimiento de los cronogramas comprometidos. El objetivo es evitar que una solicitud mantenga bloqueada durante un período prolongado una capacidad de transmisión que podría ser utilizada por otro proyecto con mayor grado de avance. La norma establece mecanismos de reembolso parcial cuando los compromisos son cumplidos y contempla la pérdida de importes asociados a la reserva cuando existen demoras o incumplimientos.
La nueva regla convierte al abastecimiento eléctrico en una parte estructural del desarrollo de los grandes proyectos. Para una mina, una planta de GNL o un centro de datos, disponer de energía ya no significa solamente conseguir un punto de conexión: también implica demostrar que existe nueva generación y potencia firme para sostener la operación.
El cambio tiene además una dimensión vinculada con la expansión de la infraestructura eléctrica argentina. La incorporación simultánea de minería, data centers, inteligencia artificial, GNL e hidrógeno puede incrementar considerablemente la demanda en determinados nodos del sistema, especialmente en regiones donde se concentran nuevos proyectos productivos. Por eso la regulación intenta vincular la llegada de esos consumos con inversiones adicionales en generación y con una utilización más eficiente de la capacidad de transporte disponible.
Vicuña y los grandes proyectos quedan frente a una nueva planificación energética
El caso de Vicuña permite dimensionar el impacto potencial de la nueva normativa sobre la minería. El proyecto desarrollado por BHP y Lundin Mining en San Juan presentó una solicitud de acceso asociada inicialmente a 260 MW para Josemaría y durante el proceso regulatorio informó que sus necesidades podrían crecer hasta aproximadamente 700 MW en etapas posteriores. La autorización de acceso a capacidad de transporte fue recibida en julio, por lo que el nuevo régimen introduce ahora una nueva dimensión en la planificación del abastecimiento eléctrico del proyecto.
Vicuña no es un caso aislado. El desarrollo de los grandes proyectos de cobre argentinos implica operaciones industriales de una escala muy superior a la de muchas explotaciones actualmente instaladas en el país. Las plantas de procesamiento, sistemas de trituración y molienda, bombeo, campamentos, infraestructura auxiliar y demás instalaciones requieren un suministro eléctrico estable y continuo. A medida que los proyectos avanzan hacia construcción y producción, la disponibilidad de energía pasa a ser una variable tan relevante como las rutas, los caminos mineros, el agua industrial o las líneas de transmisión.
La misma situación se presenta en otros sectores. La Argentina está recibiendo propuestas para instalar grandes centros de datos destinados a servicios digitales e inteligencia artificial, mientras que también existen proyectos de GNL y de hidrógeno que requieren importantes consumos eléctricos. Bloomberg Línea identificó, entre los desarrollos que pueden verse alcanzados por las nuevas condiciones, iniciativas de data centers con demandas potenciales de cientos de megawatts. Uno de los casos mencionados es Stargate Argentina, con una capacidad proyectada de hasta 500 MW y una inversión potencial de hasta US$25.000 millones. También aparecen proyectos vinculados a Pampa Energía y otras iniciativas en distintas provincias.
En este escenario, la política energética comienza a interactuar directamente con la política industrial. Los nuevos proyectos no solamente tendrán que conseguir capital para construir sus instalaciones productivas, sino que deberán incorporar dentro de sus modelos financieros la generación y el respaldo eléctrico que requiere su operación. Para los proyectos mineros, eso puede traducirse en acuerdos de suministro de largo plazo, generación propia, nuevas líneas, subestaciones y eventualmente sistemas de almacenamiento.
La resolución establece además que las condiciones del régimen XDEM se aplicarán durante 15 años desde la habilitación comercial de cada demanda. Esto busca establecer un marco estable para las grandes inversiones, al mismo tiempo que mantiene durante un período prolongado las obligaciones de cobertura energética y potencia que justificaron el ingreso al régimen.
Las claves del régimen XDEM
- Nueva demanda o ampliación desde aproximadamente 80 MW.
- Plan Especial de Abastecimiento obligatorio.
- Al menos 80% de la demanda efectiva cubierta mediante nueva producción.
- 100% de potencia firme nueva para proyectos productivos.
- 115% de potencia firme nueva para data centers y procesamiento intensivo de datos.
- Posibilidad de utilizar generación propia en el punto de conexión.
- Cargos por insuficiencia de cobertura energética y potencia firme.
- Cargo de reserva cuando existe competencia por capacidad limitada de transporte.
- Plazo de 60 días para adecuar solicitudes que ya estaban en trámite.
- Vigencia del régimen durante 15 años desde la habilitación comercial.
Uno de los puntos más relevantes para los proyectos que ya estaban avanzando es precisamente el plazo de adecuación. La regulación alcanza a solicitudes de incorporación o acceso que se encontraban en trámite y les otorga 60 días para ajustarse a las nuevas condiciones. Esto obliga a los desarrolladores a revisar sus planes de abastecimiento, contratos, necesidades futuras de potencia y cronogramas de infraestructura eléctrica.
Para la minería, el impacto puede ser especialmente significativo porque muchos de los grandes proyectos argentinos se ubican lejos de los principales centros urbanos y requieren infraestructura eléctrica específica. En esos casos, la expansión minera no depende solamente de la capacidad instalada a nivel nacional, sino de la posibilidad concreta de llevar electricidad hasta zonas cordilleranas o de alta montaña donde se encuentran los yacimientos.
El nuevo esquema también puede generar oportunidades para el sector energético. Si las grandes demandas deben incorporar nueva generación, el crecimiento de la minería y de los centros de datos puede transformarse simultáneamente en un incentivo para construir centrales, parques renovables, almacenamiento, líneas de transmisión y nuevas instalaciones de respaldo. La regulación, por lo tanto, no solamente modifica las condiciones para quienes consumen grandes cantidades de electricidad, sino que puede contribuir a crear un mercado adicional para quienes desarrollen nueva oferta energética.
La Secretaría de Energía fundamentó el régimen en las características particulares de estas demandas, especialmente por su concentración en un único punto, su magnitud y, en determinados casos, la elevada continuidad del consumo. La resolución sostiene que estos consumos pueden generar mayores exigencias sobre las reservas, la estabilidad y la capacidad de respuesta del Sistema Argentino de Interconexión, razón por la cual establece condiciones específicas de ingreso y abastecimiento.
El desafío para los grandes proyectos será entonces integrar tres variables que hasta ahora podían analizarse de manera más separada: acceso a la red, disponibilidad de generación y respaldo de potencia. En el caso de una mina, una planta de GNL o un gran complejo industrial, la energía deja de ser simplemente un insumo que se compra una vez que la infraestructura está construida y pasa a formar parte del diseño integral del proyecto desde su etapa de desarrollo.
La Argentina está entrando así en una etapa en la que la expansión de sus sectores intensivos en capital también exige una expansión equivalente de su infraestructura energética. La nueva regulación XDEM establece el marco para que los proyectos que demanden grandes cantidades de electricidad incorporen parte de esa nueva oferta y garanticen su respaldo. Para la minería, los data centers y las industrias de nueva generación, la disponibilidad energética pasa definitivamente a ocupar un lugar central dentro de la ecuación de inversión.
Resumen
Régimen: Demandas Extratendenciales XDEM
Norma: Resolución 264/2026
Umbral: 0,5% de la demanda media del MEM, actualmente unos 80 MW
Abastecimiento: mínimo 80% mediante nueva producción
Potencia firme productiva: 100% de la demanda máxima
Potencia firme para datos: 115% de la demanda máxima
Actividades alcanzadas: minería, data centers, IA, GNL, hidrógeno y otras industrias intensivas
Adecuación de trámites en curso: 60 días
Duración: 15 años desde la habilitación comercial






