Diario de minería, petróleo y campo.
La minería en América Latina, con Chile como referencia regional, acelera su transformación tecnológica. Más del 75% de las compañías ya destina hasta US$10 millones anuales a autonomía y digitalización, con foco en eficiencia operativa, productividad y seguridad.
El cambio no es sólo tecnológico: implica liderazgo, cultura y talento.
La minería redefine sus prioridades
Durante años, la digitalización en minería estuvo asociada casi exclusivamente a la reducción de costos y a la mejora de la seguridad. Sin embargo, el informe “Autonomía en la Minería 2025”, elaborado por NTT DATA y MIT Technology Review en español, confirma un giro estratégico relevante: hoy la eficiencia operativa se consolida como el principal motor de inversión.
En los últimos tres años, el 52% de las organizaciones mineras destinó entre US$1 y US$5 millones anuales a iniciativas de autonomía y digitalización, mientras que otro 24% superó los US$10 millones. En conjunto, más del 75% del sector ya considera a estas tecnologías como parte estructural de su modelo de negocio, y no como proyectos piloto.
El 31,08% de los encuestados identifica la mejora de la eficiencia como el impulsor estratégico número uno, superando incluso a la reducción de costos (27,03%) y al aumento de la seguridad (25,68%). La autonomía aparece así como una herramienta para optimizar procesos críticos, reducir tiempos muertos y elevar la productividad en eslabones clave de la cadena de valor minera.
Las áreas más impactadas son planta, logística y mantenimiento, donde la digitalización permite una operación más predecible, con menor variabilidad y una toma de decisiones cada vez más basada en datos en tiempo real. En contraste, factores como la presión competitiva (6,76%), la innovación tecnológica per se (5,41%) o el cumplimiento regulatorio (2,7%) quedan relegados.
mineras destinan hasta US$10M anuales a digitalización y autonomía
Datos, IA y automatización
El estudio confirma que la autonomía minera no se explica por una única tecnología, sino por la integración de múltiples capas digitales. En ese esquema, los sistemas de gestión de datos y analytics emergen como el habilitador central, con un 21,70% de preferencia entre las compañías.
La disponibilidad, integración y análisis avanzado de datos permiten anticipar fallas, optimizar secuencias operativas y soportar decisiones autónomas con impacto directo en costos y productividad. Detrás aparecen la inteligencia artificial y el machine learning (17,92%), la robótica y automatización de equipos (16,98%) y, en un escalón inferior, la infraestructura de comunicaciones y el Internet de las Cosas (IoT).
Los beneficios reportados reflejan esa lógica operativa:
* Aumento de la productividad: 22,12%
* Reducción de costos operativos: 20,19%
* Mejora en la seguridad: 17,31%
* Mayor precisión en las operaciones: 14,42%
* Mejor utilización de recursos: 14,42%
* Reducción del tiempo de inactividad: 11,54%
En términos comparativos, la minería avanza en una línea similar a la de otros sectores intensivos en capital, como energía y petróleo, donde la digitalización dejó de ser una ventaja competitiva para transformarse en un requisito de supervivencia.
BENEFICIOS REPORTADOS DE LA AUTONOMÍA MINERA
- • Productividad ↑ 22,12%
- • Costos operativos ↓ 20,19%
- • Seguridad ↑ 17,31%
- • Precisión en operaciones ↑ 14,42%
- • Mejor uso de recursos ↑ 14,42%
- • Tiempo de inactividad ↓ 11,54%
Liderazgo, talento y cultura
Uno de los puntos más relevantes del informe es que la transición hacia la autonomía no depende exclusivamente de la tecnología. El 56% de las empresas adopta un enfoque de liderazgo mixto, combinando colaboración entre equipos multifuncionales, esquemas centralizados y modelos distribuidos de innovación. Sólo el 24% mantiene un liderazgo estrictamente centralizado desde la alta gerencia, y un 20% delega la transformación a áreas específicas.
Este dato refleja un aprendizaje clave: la autonomía minera no puede imponerse verticalmente. Requiere alineamiento estratégico, capacidades internas y una cultura organizacional preparada para operar en entornos digitales complejos.
No casualmente, los principales desafíos identificados son la resistencia al cambio cultural (27,54%) y los altos costos de implementación (23,19%). A esto se suma la falta de talento especializado, señalada por el 14,49% de las compañías, en un contexto donde la minería pierde atractivo entre los profesionales jóvenes frente a sectores tecnológicos o energéticos.
El informe también advierte que el 72% de los proyectos sólo cumple parcialmente los objetivos de valor esperados, lo que subraya la necesidad de mejorar la ejecución, fortalecer alianzas con proveedores tecnológicos y apostar por la capacitación intensiva del personal.
“El verdadero salto en la autonomía minera podría depender menos de la tecnología y más de la capacidad del sector para imaginar y construir un modelo operativo completamente distinto”, afirmó Nelson Wilson, Head of Natural Resources de NTT DATA.
🔹 Inversión sostenida: más del 75% de las mineras ya asigna presupuestos relevantes a digitalización.
🔹 Cambio de foco: la eficiencia supera a la reducción de costos como driver principal.
🔹 Datos como base: analytics e IA son el núcleo de la autonomía.
🔹 Desafío humano: cultura, liderazgo y talento definen el éxito de los proyectos.
Autonomía minera: lo que viene
La próxima década marcará un punto de inflexión para la minería regional. La autonomía ya no será una ventaja diferencial, sino una condición necesaria para competir, atraer inversiones y sostener niveles de productividad en un contexto de mayores exigencias ambientales, sociales y económicas.
El desafío, como advierte el informe, será instalar un mindset digital genuino, capaz de rediseñar desde la raíz cómo se planifica, se opera y se crea valor en minería. Quienes lo logren primero no sólo reducirán costos o aumentarán eficiencia: definirán el nuevo estándar de la industria.






