Diario de minería, petróleo y campo.
El megaproyecto de transporte de crudo desde Neuquén hasta Punta Colorada avanza a paso firme: ya se completó un tercio de la obra. El sistema, que promete quintuplicar la capacidad de exportación argentina, estará operativo a fines de 2026.
El tendido de ductos: la columna vertebral del VMOS
El tramo más visible del Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) es el tendido de ductos de 30 pulgadas, que unirán la cabecera en Allen con la terminal portuaria en Punta Colorada. El consorcio Sacde-Techint, a cargo de la obra, ya completó la soldadura de caños entre Chelforó y Chimpay, avanzando hacia Aguada Cecilio, en plena meseta rionegrina. Cada tramo exige un campamento logístico con centenares de trabajadores, replicando el modelo de Chichinales. Según la empresa VMOS, este bloque permitirá aumentar un 70% la evacuación de crudo de Vaca Muerta.
La cabecera de bombeo en Allen: un nodo estratégico
En el norte de Allen, la constructora AESA lidera la obra de la cabecera de bombeo, con tres tanques de 55.000 m³ cada uno. La cercanía con Oleoductos del Valle (Oldelval) permitirá conformar un hub energético de alcance nacional: el crudo podrá dirigirse tanto a Bahía Blanca como a Punta Colorada. “La infraestructura se diseñó con flexibilidad para responder a la dinámica del mercado interno y externo”, explican en la firma. Actualmente, cientos de trabajadores participan de la construcción en este punto neurálgico.
Estaciones intermedias: la fuerza detrás del transporte
El VMOS contará con cuatro estaciones de bombeo: la cabecera en Allen, la estación 1 en Chelforó (en ejecución por OPS), y otras dos en la meseta de Somuncurá. Estas instalaciones son claves para mantener la presión y asegurar el flujo continuo de hasta 390.000 barriles diarios en la primera etapa. Con las expansiones previstas, la capacidad total del sistema se elevará a 700.000 barriles por día, equivalentes a más de 135 millones de barriles al año. Hoy, la obra genera 2.550 empleos directos.
Punta Colorada: tanques del tamaño de un estadio
En la costa atlántica rionegrina se construyen cinco tanques de almacenamiento de 120.000 m³ cada uno, comparables en superficie a la cancha de River. Esta terminal permitirá acumular hasta 600.000 m³ de crudo, que luego se cargará en buques mediante dos monoboyas offshore. El acero para los tanques comenzó a llegar por el puerto de San Antonio Este, con envíos de 8.000 toneladas. Según estimaciones oficiales, el primer año de operación generará exportaciones por 4.500 millones de dólares, que podrían trepar a 12.500 millones en régimen pleno.
Lo que está en juego para Argentina
El Oleoducto Vaca Muerta Sur no es solo una obra de ingeniería monumental: es el puente que puede transformar a Argentina en un exportador energético de peso. Su puesta en marcha consolidará la capacidad logística del país frente a la creciente demanda global de petróleo y abrirá la puerta a inversiones complementarias, desde rutas y hospitales financiados con el bono VMOS hasta proyectos de GNL en la misma zona. La pregunta que queda es: ¿estamos listos para capitalizar este salto histórico en infraestructura energética?
Claves
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1/3 de la obra ya construido.
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Capacidad final: 700.000 barriles/día.
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Exportaciones estimadas: USD 4.500 a 12.500 millones anuales.
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2.550 empleos actuales en construcción.
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Cuatro bloques de trabajo: ductos, cabecera en Allen, estaciones intermedias y terminal en Punta Colorada.






