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YPF y ENI firmaron el acuerdo de ingeniería final para el megaproyecto Argentina LNG, que permitirá al país ingresar al selecto grupo de exportadores de gas natural licuado. Con una inversión total estimada en US$ 40.000 millones, el plan promete exportaciones anuales por US$ 20.000 millones y un salto estructural en la balanza energética.
Un acuerdo que marca época en la energía argentina
El 10 de octubre de 2025 quedará registrado como una fecha clave en la política energética del país. Desde la Torre YPF en Puerto Madero, Horacio Marín (presidente y CEO de YPF) y Claudio Descalzi (CEO de ENI) sellaron el acuerdo de ingeniería final del proyecto Argentina LNG, la antesala formal a la Final Investment Decision (FID), el paso que habilitará la inversión más grande de la historia energética argentina.
El acto contó con la presencia del jefe de Gabinete Guillermo Francos, el gobernador de Neuquén Rolando Figueroa, y representantes de provincias petroleras como Andrea Confini, de Río Negro. La iniciativa, con capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales de GNL (MTPA) —ampliable a 18—, convertirá al país en un exportador estructural de gas a partir de 2029.
ENI: “Argentina es el único nuevo jugador global del GNL”
El presidente de ENI, Claudio Descalzi, destacó el potencial estratégico del país:
“Argentina tiene una de las reservas más grandes del mundo en gas natural. Es una oportunidad inmensa. Europa necesita más gas para sostener la electrificación y el crecimiento de la inteligencia artificial, y con la prohibición del LNG ruso, las alternativas son Catar, América del Norte y América del Sur. Ustedes son los únicos”, afirmó.
Descalzi precisó que la estructura financiera será de 70% deuda y 30% capital propio, con un Project Finance de unos US$ 20.000 millones solo para la infraestructura flotante, además de inversiones adicionales en producción (upstream).
“Normalmente un joint venture tarda dos años en llegar a esta etapa. Con YPF lo logramos en cuatro meses. Eso habla de cultura, compromiso y pragmatismo compartido”, elogió el ejecutivo italiano.
Vaca Muerta: el corazón de la nueva matriz exportadora
El plan contempla la perforación de 800 nuevos pozos en la cuenca neuquina, duplicando la producción gasífera de Vaca Muerta hacia 2030. La magnitud de la inversión —estimada en US$ 25.000 millones en infraestructura y US$ 15.000 millones en upstream— generará unos 50.000 empleos directos e indirectos y consolidará un nuevo polo industrial vinculado al gas licuado.
“Hace un año queríamos hacer LNG. ENI nos hizo muchas preguntas técnicas, y ahí supimos que podía ser nuestro socio ideal. Hoy estamos concretando un paso histórico”, relató Horacio Marín.
“Queremos que Argentina logre exportar más de US$ 30.000 millones anuales a partir de 2031, combinando petróleo y GNL. Ya tenemos la mitad del camino con el oleoducto privado; faltaba la parte más compleja, y hoy la estamos concretando”.
Impacto económico y geopolítico del Argentina LNG
De concretarse el FID en 2026, Argentina ingresará al club global del gas licuado junto con EE. UU., Catar y Australia, abriendo una nueva etapa en su perfil exportador. Según proyecciones de YPF, el proyecto permitirá acumular US$ 300.000 millones en exportaciones entre 2031 y 2050, de los cuales US$ 100.000 millones corresponderán directamente a la petrolera estatal.
Además, el país se consolidaría como proveedor energético de Europa, un mercado en plena transición que busca independencia del gas ruso.
El proyecto no solo transformará la infraestructura energética del país, sino también la estructura industrial asociada: desde astilleros y servicios marítimos, hasta proveedores metalmecánicos, ingeniería y transporte.
El salto industrial que puede cambiar la historia
El acuerdo entre YPF y ENI es más que un contrato: es el inicio de una política de Estado en clave industrial-exportadora. Si se concreta el financiamiento —el más grande de la historia argentina— el país podría pasar de importador a jugador global del gas limpio, abriendo una nueva etapa para el desarrollo de proveedores, tecnología nacional y cadenas de valor regionales.
Argentina LNG también redefine el mapa geopolítico: conecta a Vaca Muerta con los puertos del Atlántico Sur y posiciona al país como socio estratégico de la Unión Europea en materia energética.
La gran pregunta ahora es si la macroeconomía argentina podrá acompañar el ritmo del proyecto. El desafío no es técnico, sino institucional: garantizar estabilidad regulatoria, confianza fiscal y seguridad jurídica para sostener inversiones a 30 años.






