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Pan American Energy inicia una nueva etapa en Chubut con la perforación del primer pozo shale del plan piloto en Cerro Dragón y 17 proyectos de recuperación terciaria mediante inyección de polímeros. La inversión total supera los 250 millones de dólares y busca extender la vida útil del mayor yacimiento petrolero del país.
El gigante de la cuenca inicia su reconversión energética
La petrolera Pan American Energy (PAE) confirmó una inversión de 250 millones de dólares destinada al desarrollo del primer pozo no convencional en Cerro Dragón —el yacimiento más importante de la Argentina— y a la ejecución de 17 proyectos de recuperación terciaria para sostener la producción.
La decisión marca un punto de inflexión industrial en la Cuenca del Golfo San Jorge, donde la compañía busca combinar tecnología shale con procesos avanzados de inyección de polímeros para contrarrestar el declino natural del campo y maximizar las reservas.
El primer pozo shale del Golfo San Jorge
La perforación del pozo Cerro Tortuga-x1000, prevista para noviembre, demandará más de 40 millones de dólares y será la primera con objetivo shale de la historia en el yacimiento.
El plan contempla dos etapas técnicas:
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Una fase vertical de 3.700 metros para obtener un testigo continuo de 120 metros de espesor de roca, que será analizado por expertos internacionales en geomecánica y fracturas hidráulicas.
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Una segunda etapa horizontal, en 2026, con una rama lateral de 3.000 metros y 50 etapas de fractura, que permitirá evaluar el potencial productivo del intervalo shale.
El objetivo final es determinar si la cuenca puede desarrollar recursos no convencionales de forma masiva, complementando la producción madura de crudo convencional.
Recuperación terciaria: más producción, más ingeniería
De manera paralela, PAE avanza en la construcción de 17 plantas de inyección de polímeros, de las cuales 6 serán inauguradas en los próximos 12 meses.
Estas instalaciones aumentan la viscosidad del agua inyectada para desplazar el petróleo remanente atrapado en el reservorio, mejorando el factor de recobro hasta un 4% adicional respecto de los métodos secundarios.
Actualmente, la cuenca del Golfo San Jorge cuenta con unas 20 plantas de este tipo, dos de ellas operadas por PAE. Con la nueva inversión, la compañía casi duplicará la capacidad instalada en toda la región.
“Este es el principio de un proyecto con un potencial enorme en términos productivos, pero también el principio de un cambio de paradigma: dejar de pelearnos entre nosotros y defender lo nuestro”, expresó el gobernador Ignacio Torres durante la recorrida técnica.
Una alianza entre Estado, industria y trabajo
La visita a la base de DLS en Comodoro Rivadavia, donde se prepara el equipo de perforación, reunió a autoridades provinciales, municipales y sindicales.
Participaron el gobernador Ignacio Torres, el vicegobernador Gustavo Menna, los intendentes Othar Macharashvili (Comodoro) y Mariel Peralta (Rada Tilly), junto a los líderes gremiales Jorge Ávila (Petroleros Privados), José Lludgar (Jerárquicos) y Jorge Taboada (Camioneros).
Por PAE asistieron Tomás Catzman, vicepresidente de Operaciones del Golfo San Jorge; Daniel Felici, vicepresidente de Relaciones Institucionales; y Sergio Faraudo, vicepresidente de Relaciones Laborales.
“Buscamos abrir un nuevo horizonte de inversión en la cuenca del Golfo San Jorge. Basados en aprendizajes previos y mejores prácticas globales, confiamos en que este pozo nos confirmará un sweet spot con potencial productivo”, destacó Catzman.
Un laboratorio energético en la Patagonia
Cerro Dragón, ubicado entre Chubut y Santa Cruz, ha sido históricamente el motor petrolero del país. Hoy se convierte en un laboratorio de transición tecnológica donde conviven la experiencia convencional con la ingeniería del shale.
El plan piloto de PAE —que contempla cinco pozos no convencionales— busca evaluar la viabilidad de extender el modelo de Vaca Muerta a una nueva cuenca.
Si los resultados son positivos, el proyecto podría reposicionar al Golfo San Jorge como polo de innovación energética y ampliar su horizonte productivo más allá de 2040.
Proyección industrial y energética
La apuesta de PAE en Cerro Dragón tiene una lectura estratégica: mantener la producción, generar empleo y sostener la cadena de valor local en un contexto de transición energética.
El avance de los pozos shale y los sistemas de recuperación terciaria no solo apuntalan la producción, sino que fortalecen la red de servicios metalmecánicos, transporte, química industrial y construcción pesada que da soporte a la actividad.
El desafío ahora es transformar esa inversión en conocimiento y desarrollo tecnológico argentino, consolidando un modelo de integración público-privada con visión de largo plazo.






