Sector Minero Especialista en Minería & Petróleo
El Gobierno nacional decidió tocar uno de los nervios más sensibles del sector energético: las retenciones al petróleo convencional.
La medida busca sostener cuencas maduras, preservar empleo y evitar que el shale termine de arrasar con el crudo tradicional.
Un decreto con impacto estructural en el negocio petrolero
La decisión oficial de reducir las retenciones a la exportación de petróleo convencional marca un punto de inflexión en la política energética argentina. No se trata solo de un ajuste tributario, sino de un intento por recomponer la ecuación económica de los yacimientos maduros, golpeados por altos costos operativos y la pérdida de competitividad frente al no convencional.
El nuevo esquema establece que cuando el precio internacional del Brent se ubique en US$65 por barril o menos, la alícuota de derechos de exportación será del 0%. Entre US$65 y US$80, se aplicará un sistema de retenciones móviles, restableciendo la tasa plena del 8% solo por encima de ese umbral.
MODELO PREVIO
Retenciones rígidas / Desincentivo al convencional
NUEVO ESQUEMA
Tasa 0% (Brent < US$65) / Foco en cuencas maduras
Convencional vs shale: una asimetría que ya no se podía ignorar
Desde hace más de una década, el desarrollo de Vaca Muerta concentró inversiones y atención política. Pero ese éxito tuvo un costo silencioso: el progresivo abandono del petróleo convencional en cuencas como la del Golfo San Jorge o la Cuyana. Las retenciones operaban como un impuesto regresivo que castigaba más al que menos margen tenía.
Empleo, provincias y presión política
El petróleo convencional es empleo intensivo: pymes, contratistas y economías regionales enteras dependen de yacimientos que, sin incentivos, corren riesgo de cierre. La presión de gobernadores y sindicatos fue determinante; la rebaja de retenciones aparece como una válvula de contención social.
LO QUE HAY QUE ENTENDER
- • El recorte apunta exclusivamente al petróleo convencional.
- • Busca sostener cuencas maduras y el empleo regional intensivo.
- • Mejora la rentabilidad marginal para la exportación de crudo.
- • Establece un esquema de alícuotas móviles según el precio del Brent.
Señal al mercado: previsibilidad para invertir
Desde la óptica empresaria, el recorte es una señal positiva, pero no definitiva. Si bien mejora la rentabilidad, aún persisten problemas como la infraestructura obsoleta y los altos costos logísticos. El mensaje del Estado es claro: reconoce que sin alivio fiscal el convencional no sobrevive.
Energía, dólares y realismo fiscal
Sostener el convencional permite mantener el flujo de divisas y actividad mientras el shale se expande. En un escenario volátil, el esquema móvil evita que el Estado resigne ingresos cuando el barril sube, pero acompaña cuando el mercado aprieta.
Un respiro que no reemplaza una estrategia
La baja de retenciones le da aire al convencional, pero es un respiro táctico. Para que el sector vuelva a ser protagonista, hará falta una política integral que combine inversión en infraestructura y reglas estables. El desafío es convertir el alivio fiscal en inversión real antes de que el declino sea definitivo.






