Diario de minería, petróleo y campo.
En el corazón del departamento Mártires, el intendente de Las Plumas, Fabián Bowman, plantea una verdad incómoda que la política chubutense esquiva hace años: la matriz productiva del centro provincial está rota y no hay plan B. “Todo el pueblo depende del Estado”, admitió esta semana en una entrevista radial.
Frente al colapso del empleo y la falta de alternativas, su mirada apunta a una palabra que en Chubut sigue generando cortocircuitos: minería. Y más específicamente, minería de uranio.
Mientras sectores antimineros reactivan movilizaciones ante el desembarco de YPF Nuclear, en Las Plumas emerge otra narrativa: la urgencia social. “No soy prominero, pero tampoco puedo quedarme cruzado de brazos cuando todos los días tengo gente en el despacho pidiendo trabajo”, resumió Bowman.
Sin campo, sin jóvenes y sin empleo
La ganadería extensiva, que alguna vez dio sustento a los pueblos del centro chubutense, ya no alcanza. La desertificación, la caída del valor de la lana y el envejecimiento de los pobladores rurales dibujan un panorama sombrío. La juventud migra a las ciudades, los campos se vacían y los municipios —como Las Plumas o Paso de Indios— sobreviven con fondos provinciales.
“Hoy no hay actividad económica real. El Estado es el único empleador. Y la situación se vuelve insostenible”, alertó el jefe comunal. En ese contexto, la potencial explotación de uranio —con Cerro Solo como principal activo y otras áreas de interés en la zona— comienza a ser vista como una vía de reactivación.
Una legalidad en discusión y una urgencia que no espera
Chubut mantiene vigente la Ley 5.001, que prohíbe la minería a cielo abierto con uso de sustancias químicas. Aunque el uranio puede extraerse bajo otras metodologías, el rechazo social ha empujado a los gobiernos a evitar la confrontación.
Bowman, sin embargo, dejó una puerta abierta: “Me han dicho que hay nuevas metodologías que cumplen con la normativa. Si es por dentro de la ley, bienvenido sea”.
¿La política provincial escuchará?
El desembarco de YPF en el sector nuclear, con respaldo del gobierno nacional y foco en el desarrollo de capacidades propias para abastecer futuras centrales, tensiona la agenda minera chubutense. Si el uranio es estratégico para el país, ¿puede Chubut seguir ausente en esa discusión?
En el terreno, las necesidades son concretas: empleo, inversión, infraestructura. Pero en la Legislatura, los proyectos de zonificación siguen empantanados y los intendentes enfrentan el dilema solos.
Bowman no encabeza una cruzada minera. Tampoco se sube a slogans. Solo pone en palabras lo que muchas localidades del interior sienten: sin minería no hay futuro, y sin futuro, no hay pueblo que aguante.






