Diario de minería, petróleo y campo.
La geóloga Marita Ahumada, especialista en gestión ambiental de los recursos minerales, aseguró que la industria minera en Argentina sufrió un atraso de décadas por debates basados en “posverdades” y “falsas verdades”.
En diálogo con Radio 99.9, defendió el marco legal vigente, destacó el aporte económico de la actividad y señaló que el país cuenta con condiciones para atraer inversiones internacionales de gran escala.
“La postergación que ha tenido la industria minera en el país creo que se ha basado principalmente en mitos, en falsas verdades, en posverdades con respecto a lo que trabaja esta industria”, afirmó.
Una “nueva minería” con control ambiental
Ahumada recordó que la minería argentina tuvo un punto de inflexión en los años 90, con la sanción de la Ley 24.585 de Protección Ambiental para la Actividad Minera y la implementación de decretos provinciales complementarios.
“Nosotros llamamos a esto una nueva minería: con controles, con uso medido de todos los reactivos. Entre esta legislación muy poderosa y los estándares internacionales de minería responsable, se produjo un cambio real en Argentina”, remarcó.
El efecto multiplicador económico
En cuanto a los cuestionamientos sobre el aporte económico, la especialista refutó la idea de que las regalías mineras sean insignificantes:
“Se dice que el 3% de regalías no alcanza, que se llevan todo y no dejan nada, pero en realidad lo que paga la minería tiene otro apalancamiento en la economía nacional e internacional. Localmente genera muchísimos puestos de trabajo, directos e indirectos, a través de empresas proveedoras de bienes y servicios”.
Ahumada subrayó que la minería no solo abastece la transición hacia energías limpias, sino que también sostiene cadenas productivas esenciales para mantener el nivel de vida moderno.
Argentina en el radar global de inversiones
Sobre el escenario internacional, la geóloga destacó que el país es observado como un actor relevante en la producción de minerales metalíferos, commodities que cotizan en bolsa y cuyo incremento en Sudamérica puede influir en el reordenamiento geopolítico global.
“Ahora se están dando condiciones de mayor estabilidad, con una política más abierta a recibir inversiones que necesitamos. La industria minera es de altísimo riesgo y con retorno a larguísimo plazo, por eso el régimen de incentivos a grandes inversiones puede ser una herramienta clave”, explicó.
Críticas a la oposición antiminería
En referencia a sectores que rechazan la minería, Ahumada aseguró que mantienen discursos anclados en el pasado:
“En la audiencia pública vimos que no han cambiado los discursos de los opositores. Siguen basados en mitos y no quieren ver que la tecnología avanzó, que los controles están y que hay profesionales muy capacitados. Dicen que la mina se va y no deja nada, pero deja muchísima gente preparada para otros proyectos mineros”.
Cambio de tendencia en el ambientalismo global
Ahumada también señaló que el ecologismo extremo está siendo revisado a nivel mundial: “Europa está volviendo a la energía nuclear porque no da abasto. Pensábamos que para 2030 íbamos a estar todos con autos eléctricos, pero no hay cómo sostenerlo. Argentina ya se está posicionando, aunque todavía faltan ajustes para ser plenamente confiable para las grandes inversiones”.






