Diario de minería, petróleo y campo.
Dos entrevistas radiales recientes expusieron con claridad un debate que la Argentina viene postergando desde hace más de una década. Desde una radio de Mendoza, Matías Arrigazzi, de Greenpeace Argentina, volvió a advertir que una ley aclaratoria de la Ley de Glaciares implicaría desprotección ambiental y riesgo hídrico. En otra entrevista, el geólogo y abogado Favio Casarín sostuvo exactamente lo contrario: que aclarar la norma no elimina protecciones, sino que corrige una mala redacción que hoy bloquea la minería sin mejorar el cuidado del agua, y citó el caso de Chile como ejemplo concreto de convivencia entre glaciares protegidos y desarrollo minero.
El punto de partida: una ley convertida en tabú
La Ley 26.639 nació en 2010 como una respuesta política a un clima de fuerte presión ambiental. Con el paso del tiempo, dejó de ser solo una norma de protección para convertirse en un símbolo intocable, donde cualquier intento de discusión técnica es leído automáticamente como una amenaza.

Eso quedó expuesto en la entrevista de Matías Arrigazzi, quien planteó que una ley aclaratoria significaría eliminar presupuestos mínimos ambientales, desproteger el ambiente periglaciar y, en última instancia, poner en riesgo el agua. El planteo fue formulado en términos generales, con énfasis en el peligro, pero sin referencias técnicas concretas.
Casarín, en cambio, parte de una premisa distinta: no discute la necesidad de la ley, sino su mala aplicación. En su entrevista, fue claro en señalar que el problema no es la minería, sino una norma redactada sin precisión científica que terminó prohibiendo por default enormes extensiones del territorio argentino, incluso donde no existe hielo, permafrost ni función hídrica relevante.

Presupuestos mínimos: el fantasma que Greenpeace invoca
Uno de los ejes más repetidos por Greenpeace es que la ley aclaratoria eliminaría los presupuestos mínimos ambientales. Casarín responde con derecho constitucional básico: eso no es posible.
Los presupuestos mínimos están garantizados por el artículo 41 de la Constitución Nacional. No dependen de interpretaciones políticas ni pueden ser “borrados” por una ley aclaratoria. En la entrevista, Casarín subrayó que la Ley de Glaciares seguiría vigente en su totalidad, con las mismas prohibiciones sobre glaciares y cuerpos de hielo con función hídrica.
Habla de eliminación y desprotección.
Habla de precisión técnica y orden normativo.
Ambiente periglaciar: cuando la indefinición se vuelve arma política
Arrigazzi sostiene que el ambiente periglaciar quedaría desprotegido. Pero al mismo tiempo reconoce que se trata de un ambiente complejo, amplio y difícil de caracterizar.
Ese punto es central para Casarín. En su entrevista explicó que la ley actual utiliza una definición tan abierta de ambiente periglaciar que termina considerando protegidas áreas donde no hay hielo permanente, no hay permafrost activo y no existe ninguna función hídrica estratégica.
Según Casarín, proteger todo “por las dudas” no es ambientalismo serio, sino una forma de evitar el debate técnico. La consecuencia es conocida: proyectos paralizados, judicialización permanente y ninguna mejora comprobable en la protección del agua.
El agua: miedo como argumento, ciencia ausente
Uno de los momentos más llamativos de la entrevista de Arrigazzi es la afirmación de que “nos vamos a quedar sin agua”. La frase impacta, pero queda flotando sin sustento técnico.
Casarín, en contraste, dedica buena parte de su entrevista a explicar que el agua se protege con inventarios serios, estudios hidrológicos y delimitación técnica de cuencas y glaciares, no con prohibiciones generales basadas en conceptos jurídicos difusos.
Chile como espejo incómodo de los glaciares
Casarín recordó que Chile posee miles de glaciares protegidos, muchos de ellos en zonas cordilleranas donde la minería opera desde hace décadas, con regulaciones claras y controles efectivos.
Chile no eliminó glaciares ni se quedó sin agua. Al contrario, desarrolló una minería de clase mundial, especialmente en cobre, conviviendo con protección ambiental real.
“Chile demuestra que el dilema ‘minería o agua’ es falso. El problema es la mala legislación, no la minería”.
Favio Casarín
Decidir o seguir bloqueando
Las entrevistas no discuten solo glaciares. Discuten el modelo de país. Uno donde el miedo impide cualquier corrección normativa. Otro donde las leyes se pueden mejorar sin que eso sea visto como una traición.
La ley aclaratoria no es una concesión a la minería. Es una corrección necesaria para que la protección ambiental deje de ser un obstáculo ideológico y se transforme en una política pública eficaz.
La entrevista a Matías Arrigazzi, de Greenpeace, en MDZ Radio
La entrevista al Doc. Favio Casarin, geólogo y abogado, especialista en minería, petróleo y energía.






