Diario de minería, petróleo y campo.
Brasil se consolida como el epicentro occidental de la disputa geopolítica por los minerales críticos. Con las segundas reservas estimadas más grandes del planeta —solo por detrás de China—, el país sudamericano suma más de 2.700 solicitudes de exploración minera, impulsado por capitales de Estados Unidos, Australia y Canadá que buscan romper la hegemonía de Beijing en las cadenas de suministro de alta tecnología, electromovilidad y defensa.
El ritmo de avance refleja la urgencia de los mercados occidentales: más del 86% de los pedidos de exploración se presentaron en los últimos tres años. Asimismo, el 42% del total de las solicitudes corresponde a empresas con participación accionaria internacional o filiales de multinacionales extranjeras, atraídas por el potencial geológico de una nación que cuenta con cerca de 21 millones de toneladas métricas de reservas estimadas, frente a los 44 millones que posee China.
El capital extranjero lidera la avanzada de exploración
La necesidad de reducir la dependencia respecto a Beijing —que controla la abrumadora mayoría de la minería, refinación y procesamiento global de tierras raras— aceleró los desembolsos privados y el financiamiento estatal occidental, especialmente tras las restricciones a la exportación aplicadas por el gobierno chino en respuesta a aranceles comerciales.
En este escenario, Australia encabeza las solicitudes de exploración en suelo brasileño con 695 pedidos, liderados principalmente por la firma Borborema Recursos Minerais (filial de Brazilian Rare Earths). En segundo lugar se ubica Estados Unidos con 347 solicitudes, entre las que destaca Alpha Minerals Brazil (controlada por la texana Rare Earth Americas), además de proyectos desarrollados por firmas como Mineração Apollo (vinculada a Atlas Lithium) y la canadiense Aclara Resources.
“Las tierras raras brasileñas no solo son relevantes por el volumen de sus yacimientos, sino porque se ubican en la intersección exacta entre nacionalismo de recursos, transición energética, diversificación occidental y competencia con el dominio chino.” — Robert Muggah, cofundador del Instituto Igarapé.
Serra Verde: la pieza clave del suministro fuera de Asia
El proyecto más emblemático y avanzado del país es Serra Verde, la única operación comercial activa de tierras raras en Brasil y el único productor fuera de Asia con capacidad para suministrar simultáneamente los cuatro elementos magnéticos clave: neodimio, praseodimio, disprosio y terbio.
La relevancia táctica de Serra Verde atrajo un paquete de financiamiento de US$ 565 millones por parte de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de Estados Unidos. A su vez, la estadounidense USA Rare Earth alcanzó un acuerdo para adquirir la compañía por aproximadamente US$ 2.800 millones, en una operación respaldada por planes del Departamento de Comercio de EE.UU. para aportar hasta US$ 1.600 millones en apoyo financiero estratégico.
Radiografía de la irrupción brasileña
- Reservas globales: 21 millones de toneladas métricas estimadas (2° lugar mundial detrás de China).
- Solicitudes de exploración: 2.727 pedidos registrados, con más del 86% ingresados en los últimos 36 meses.
- Líderes de inversión: Australia (695 solicitudes) y Estados Unidos (347 solicitudes) encabezan el interés.
- Elemento diferencial: Capacidad de extraer elementos magnéticos pesados y livianos críticos para la industria electromóvil y de defensa.
Industrialización local y licencias ambientales: el dilema de la gestión
A pesar del fuerte atractivo de inversiones, el desarrollo del sector enfrenta dos grandes desafíos: la exigencia de valor agregado en origen y la gestión de los impactos socioambientales. Cerca del 25% de las solicitudes registradas se encuentran a menos de 10 kilómetros de áreas protegidas o territorios indígenas, lo que ha generado advertencias de comunidades locales y referentes ambientalistas sobre los riesgos de contaminación, radiación y deforestación.
Por otro lado, la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y legisladores federales insisten en que Brasil no debe limitarse a ser un mero exportador de roca o concentrado básico. El debate legislativo actual busca crear una política federal de minerales críticos que incentive el procesamiento químico y la refinación dentro de las fronteras brasileñas, capturando el mayor valor de la cadena industrial y resguardando la soberanía tecnológica.
Ficha Resumen del Sector
País objetivo: Brasil
Minerales clave: Tierras Raras (Neodimio, Praseodimio, Disprosio, Terbio)
Principales inversores: Australia, Estados Unidos, Canadá
Proyecto insignia: Serra Verde (Goiás)
Objetivo geopolítico: Diversificación de la cadena de suministro occidental y alternativa al monopolio chino






