Diario de minería, petróleo y campo.
El Ejecutivo oficializó un nuevo cronograma de aumentos sobre los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. La actualización, atada a la inflación, impactará en dos etapas durante noviembre y diciembre. El mercado prevé aumentos en surtidores y presiona por definiciones en la política energética.
Un ajuste que vuelve al centro de la escena
El Decreto 782/2025, publicado en el Boletín Oficial, redefine la hoja de ruta para actualizar los impuestos a los combustibles que habían sido postergados en repetidas oportunidades. La administración de Javier Milei sostiene que el objetivo es “mantener un sendero fiscal sostenible”, pero el movimiento se da en un contexto de tensión entre la necesidad de consolidar ingresos y el impacto directo en los costos logísticos, industriales y de transporte.
La actualización se basa en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, tal como lo establece la Ley 23.966, mecanismo que había quedado desfasado tras casi dos años de atrasos.
Cuánto aumentan en noviembre
Entre el 1° y el 30 de noviembre se aplicará la primera etapa de incrementos. Según el decreto:
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Naftas (sin plomo, más de 92 RON y virgen):
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Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL): + $15,557 por litro.
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Impuesto al CO₂: + $0,953 por litro.
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Gasoil:
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Impuesto ICL: + $12,639 por litro.
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Beneficio patagónico: diferencial de $6,844.
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Impuesto al CO₂: + $1,441 por litro.
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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) calculará de ahora en adelante los valores trimestrales actualizados.
Lo que viene en diciembre
El segundo tramo llegará el 1° de diciembre, cuando se incorporen las actualizaciones pendientes del cuarto trimestre de 2024 y los primeros dos de 2025. En términos prácticos, esto implica una corrección más fuerte en surtidores, ya que se acumulan aumentos que se habían diferido para moderar el impacto en precios.
El esquema vuelve así a alinearse con el Decreto 501/2018, que fijaba la actualización trimestral automática. En la industria hablan de un retraso del componente impositivo cercano al 140% acumulado.
Impacto en precios y efectos sectoriales
El aumento impositivo se trasladará de forma casi directa al precio final de las naftas y el gasoil. Estaciones de servicio, operadores logísticos y empresas industriales anticipan un reacomodamiento de costos, especialmente en transporte pesado, minería, construcción y economía regional.
Según fuentes del sector, cada 10 puntos de incremento impositivo podrían traducirse en subas promedio de entre 2% y 4% en el surtidor, dependiendo del margen de las petroleras y la evolución del precio internacional del Brent.
La actualización tributa a un objetivo fiscal claro: recomponer la recaudación. Pero reabre una discusión larga en Argentina: si el precio de los combustibles debe seguir el mercado o sostener amortiguadores para la actividad productiva.
Con una economía en proceso de reactivación y tensiones sobre la competitividad industrial, el desafío será evitar efectos cadena que comprometan costos logísticos, márgenes de exportación y precios internos.
Claves
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Vuelven los ajustes por inflación previstos por ley.
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Las subas serán en dos etapas: noviembre y diciembre.
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El impacto será directo en surtidores y costos logísticos.
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La industria ya evalúa renegociar contratos y escalas de flete.






