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Después de dos años de parálisis, el gobierno de Santa Cruz confirmó el reinicio de las obras hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. La represa La Barrancosa vuelve a latir: financiamiento chino, empleo local y una apuesta energética que busca fortalecer la industria argentina y diversificar la matriz eléctrica del país.
El regreso de una obra estratégica para el sistema energético argentino
La confirmación llegó tras la aprobación de la documentación que autoriza el reinicio de las obras en La Barrancosa, también conocida como Gobernador Jorge Cepernic, con una potencia proyectada de 360 MW. El ministro de Energía y Minería provincial, Jaime Álvarez, anunció que la empresa estatal Energía Argentina (Enarsa) y los bancos de la República Popular China firmaron la carta que destraba el financiamiento y permite retomar los trabajos.
La reactivación marca el regreso de uno de los proyectos de infraestructura energética más importantes del país. Junto con Cóndor Cliff, conforman el aprovechamiento hidroeléctrico del río Santa Cruz, una iniciativa que promete reducir la dependencia de los combustibles fósiles y aportar energía limpia al sistema nacional. “A pesar de los profetas del Apocalipsis, las represas se activarán”, aseguró Álvarez, con una frase que sintetiza la decisión política de avanzar pese a los obstáculos legales y ambientales de los últimos años.
Empleo, industria y proveedores: el motor que se enciende en Santa Cruz
El reinicio moviliza a 2.600 trabajadores que serán reincorporados mediante telegramas enviados por Enarsa, en cumplimiento de la Ley Provincial 90/10, que exige que el 90% de los puestos sean ocupados por santacruceños con residencia comprobada. La medida busca que el impacto económico quede en la región y reactive las cadenas industriales locales.
Álvarez confirmó que se cruzarán datos para verificar las residencias y garantizar que los trabajadores provengan de las zonas cercanas a las represas. Además, se realizarán inspecciones para asegurar que los proveedores también sean de origen provincial. Esto incluye empresas metalmecánicas, transportistas, constructoras, cementeras y firmas de servicios eléctricos, que esperan un fuerte impulso tras dos años de inactividad.
El proceso ya comenzó con tareas de reacondicionamiento de campamentos, comedores, alojamientos y sistemas eléctricos. “Primero ingresará un equipo técnico para reactivar las instalaciones, y luego se sumarán progresivamente los operarios”, detalló el ministro.
China, financiamiento y logística: el músculo detrás de la reactivación
La empresa Gezhouba, líder del consorcio chino-argentino que construye las represas, ya inició la compra de insumos y mantiene reuniones en Buenos Aires con funcionarios de Enarsa y del gobierno santacruceño. La participación china no solo implica financiamiento —que supera los u$s 4.500 millones— sino también transferencia de tecnología y know-how en grandes obras hidroeléctricas.
Las represas del río Santa Cruz son el mayor proyecto energético con participación china en Argentina, junto con el desarrollo nuclear de Atucha III. En el plano geopolítico, representan una apuesta estratégica de Beijing por mantener su presencia en el sur continental, mientras para Argentina suponen una fuente de inversión estable en infraestructura de largo plazo.
Energía limpia y desarrollo territorial: la nueva Patagonia productiva
El proyecto de aprovechamiento hidroeléctrico del río Santa Cruz nació en los años 80, pero recién en la década de 2010 logró avanzar con fuerza. Con su reactivación, Santa Cruz busca consolidarse como el nuevo eje energético del país, combinando generación hidroeléctrica, eólica y solar.
Hoy la provincia concentra más del 20% de los proyectos de energías renovables en etapa avanzada, desde el parque eólico de Cañadón León hasta los proyectos solares en la meseta central. El reinicio de las represas no solo representa energía limpia, sino también empleo industrial, desarrollo territorial y fortalecimiento de la infraestructura eléctrica nacional.
“La Patagonia tiene energía, industria y recursos humanos calificados. Solo faltaba decisión política. Ahora la tenemos”, remarcan desde el Ministerio de Energía santacruceño.
Energía como política industrial
El relanzamiento de las represas marca un cambio de paradigma: la energía vuelve a ocupar el centro de la política industrial argentina. No se trata solo de construir una obra, sino de reactivar una red de servicios, proveedores, empleos y capacidades técnicas que fortalecen la soberanía energética.
Con el ingreso progresivo de operarios y la coordinación con las entidades financieras chinas, el gobierno provincial estima que las obras alcancen plena actividad en el primer trimestre de 2026. Si se cumplen los plazos, Santa Cruz podría sumar su primera turbina al sistema antes de 2028, convirtiéndose en un nuevo emblema de la energía patagónica.
¿Podrá Argentina transformar esta reactivación en una política sostenida de desarrollo industrial y energético? La respuesta dependerá, una vez más, de su capacidad para convertir los proyectos en producción y las obras en futuro.
Claves de la Reactivación
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2.600 trabajadores reincorporados.
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90% de empleo local por ley.
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360 MW de potencia proyectada.
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Inversión superior a USD 4.500 millones.
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Reactivación con financiamiento chino.






