Diario de minería, petróleo y campo.
Los datos del INDEC revelan una de las utilizaciones de capacidad instalada más bajas de los últimos años. El Ejecutivo busca compensar el parate manufacturero con el empuje del RIGI en sectores primarios.
UTILIZACIÓN DE LA CAPACIDAD INSTALADA
CRÍTICO: 53,6%
El último informe del INDEC sobre la Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) encendió las alarmas en el sector manufacturero. Con un promedio general del 53,6%, casi la mitad de la infraestructura fabril del país se encuentra inactiva. Sectores sensibles como la industria metalmecánica, la textil y la automotriz lideran la caída, afectadas por la contracción del mercado interno y los costos operativos al alza.
Ante este panorama de fragilidad en la «economía real», el Gobierno nacional ha reafirmado su hoja de ruta: la reactivación no vendrá de un rebote inmediato del consumo, sino del ingreso de divisas y la generación de empleo indirecto que prometen los grandes proyectos de Energía y Minería. La apuesta es que el RIGI funcione como un imán para capitales intensivos que logren traccionar, en una segunda etapa, a la industria proveedora local.
«Estamos ante una economía de dos velocidades: mientras la industria tradicional lucha por no perforar el piso del 50%, la minería y el petróleo proyectan inversiones récord para la próxima década.»
El contraste sectorial: Ganadores y perdedores
No todos los bloques industriales muestran el mismo deterioro. Mientras que la refinación de petróleo y las industrias metálicas básicas logran mantenerse por encima del promedio debido a su vínculo con la exportación, las fábricas de bienes de capital y de consumo masivo sufren el impacto de la recesión. Esta dualidad marca el diseño de la política económica oficial, que prioriza los sectores con ventajas comparativas naturales.
INDUSTRIA PYME
Freno por demanda interna
ENERGÍA Y MINERÍA
Motor de divisas (RIGI)
Hacia un modelo de servicios industriales
Desde la cartera económica sugieren que el futuro de la industria argentina no debe ser la producción masiva de bienes sustitutos de importación, sino la especialización en servicios de alta complejidad para la minería de litio y cobre, y la infraestructura de Vaca Muerta. El desafío para las PyMEs es la reconversión: pasar de fabricar para el consumidor final a convertirse en eslabones eficientes de la cadena de valor extractiva.
Capacidad Ociosa
Inversión Proyectada
Meses de Transición
Las cámaras industriales, por su parte, reclaman medidas de alivio fiscal y financiero para evitar el cierre de plantas mientras se espera el «derrame» de los sectores estrella. La tensión entre la urgencia del sector manufacturero y los tiempos de maduración de las inversiones mineras será el eje del conflicto social y económico en los meses venideros.






