Diario de minería, petróleo y campo.
La Secretaría de Energía oficializó un incremento de más del 10% en los valores del bioetanol y el biodiésel que se utilizan en las mezclas obligatorias con nafta y gasoil.
Los nuevos precios mínimos de adquisición para los biocombustibles ya están en vigencia tras la publicación de las resoluciones 296/2025 y 297/2025 en el Boletín Oficial. La medida busca actualizar la rentabilidad del sector y asegurar el abastecimiento, pero también se espera que impacte en el precio final de los combustibles líquidos.
Según lo dispuesto por la Secretaría que encabeza María Carmen Tettamanti, el bioetanol de caña de azúcar pasó a costar $800,04 por litro, mientras que el de maíz se fijó en $733,26. En tanto, el precio del biodiésel subió a $1.302.411 por tonelada.
Los nuevos valores regirán durante julio, aunque las normativas aclaran que se mantendrán vigentes hasta tanto se publiquen nuevos precios. Además, se establecieron límites en los plazos de pago: 30 días corridos para el bioetanol y apenas 7 días para el biodiésel, a contar desde la fecha de facturación.
Mezclas obligatorias y debate legislativo
Los biocombustibles forman parte de la mezcla obligatoria de los combustibles líquidos. En el caso del bioetanol, se corta en un 12% la nafta, mientras que el biodiésel representa un 7% del gasoil. Estos porcentajes están establecidos en la Ley 27.640, aunque son motivo de discusión dentro del Congreso, donde hay proyectos para elevar el nivel de corte y estimular el desarrollo del sector.
Mientras países vecinos como Brasil alcanzan mezclas del 27% en naftas y del 14% en gasoil, Argentina mantiene niveles más bajos e incluso menores a los que tenía hasta 2021, cuando el biodiésel alcanzaba el 10%.
Distintas provincias y cámaras empresarias vienen impulsando reformas para mejorar las condiciones del mercado, incluir a más pymes proveedoras y dar previsibilidad a la inversión. El Gobierno nacional también presentó su propia iniciativa legislativa, aunque el debate está frenado desde hace meses.
¿Qué se espera?
Las petroleras trasladan los nuevos precios de los biocombustibles directamente al surtidor, ya que forman parte estructural de los combustibles que se venden en las estaciones de servicio. El aumento del 10% en promedio podría sentirse en los próximos días en el precio final de la nafta y el gasoil.
Mientras tanto, el sector productivo agroindustrial sigue presionando para que se amplíen los porcentajes de mezcla y se fomente un mercado más dinámico, tanto para las grandes empresas como para las firmas regionales que ven en los biocombustibles una oportunidad estratégica de crecimiento económico con base local.






