Diario de minería, petróleo y campo.
La Unión Industrial Argentina volvió a encender las alarmas: fabricar en el país es hasta 30% más caro que en Brasil, según su presidente, Martín Rappallini. En un contexto de cierres fabriles, presión fiscal récord y competencia desleal, la entidad reclama reformas inmediatas en impuestos, trabajo e infraestructura. La industria advierte que el tiempo se agota.
Dato clave UIA: producir en Argentina es entre 25% y 30% más caro que en Brasil. Ese diferencial ya se traduce en cierres de plantas, pérdida de empleo y caída de exportaciones industriales.
Un costo país que desborda: la brecha con Brasil ya impacta en fábricas, empleo y exportaciones
El diagnóstico de la UIA no admite metáforas: producir en Argentina es entre 25% y 30% más caro que hacerlo en Brasil. Ese diferencial, que parecía manejable años atrás, hoy se volvió determinante en un mercado global hipercompetitivo.
Rappallini remarcó que “la pérdida de competitividad está cerrando plantas que podrían seguir produciendo si el entorno no castigara tanto al sector”. Entre los casos recientes mencionó el cierre de la planta de Whirlpool en Pilar (220 empleos afectados) y las textiles Luxo y Vulcalar en La Rioja (120 trabajadores despedidos).
La UIA advierte que la estructura impositiva, los sobrecostos logísticos y la falta de infraestructura moderna empujan al sector manufacturero a una situación límite.
Cuando el costo país se vuelve cierre de planta
- Whirlpool en Pilar: 220 empleos menos.
- Textiles Luxo y Vulcalar: 120 despidos más.
- Menos producción, exportaciones y recaudación.
- Más informalidad y presión social.
Reformas postergadas: impuestos, trabajo e infraestructura como cuellos de botella decisivos
El reclamo no es nuevo, pero hoy aparece potenciado por la recesión. La UIA pide avanzar ya con la reducción de impuestos prevista para 2026, modernización laboral y un shock de infraestructura logística y energética.
También advierte sobre el dumping y el ingreso de productos sin tributar a través de plataformas como Temu y Shein.
Claves del reclamo de la UIA
- Adelantar la baja de impuestos.
- Reforma laboral para bajar litigiosidad.
- Infraestructura para reducir costos logísticos.
- Controles más firmes contra dumping y contrabando digital.
Actividad industrial: del freno preelectoral al mini repunte postcomicios
Los meses previos a las elecciones fueron muy duros por la suba de tasas al 60%, que paralizó inversiones y financiamiento.
Tras los comicios, la baja al 30% alivió la situación, aunque no alcanza para revertir la crisis.
Alerta 2026
Sin una agenda clara de alivio y modernización, 2026 podría traer una nueva ola de cierres fabriles.
Competencia global: China, plataformas digitales y la batalla por igualdad de condiciones
La UIA apunta a las distorsiones de precios provenientes de China, que afectan textiles, electrodomésticos y metalmecánica.
Las plataformas asiáticas profundizan el desbalance al ingresar productos sin aranceles ni trazabilidad fiscal.
Argentina vs. Brasil: la competitividad en la balanza
- Costos industriales: hasta 30% más altos en Argentina.
- Presión tributaria: una de las más elevadas del mundo.
- Infraestructura: Brasil avanzó; Argentina se estancó.
- Financiamiento: tasas más bajas y crédito más largo en Brasil.
Lo que viene: reformas, inversión productiva y el reloj corriendo en contra
El tablero gira en torno a cinco debates clave: impuestos, trabajo, infraestructura, controles y previsibilidad macroeconómica.
Claves para entender el dilema industrial argentino
- Producir en Argentina es hasta 30% más caro.
- Presión tributaria y costos logísticos críticos.
- Competencia desleal de plataformas digitales.
- La industria no pide subsidios: pide reglas claras.
- Sin reformas, el deterioro será irreversible.
Competitividad o retroceso: el dilema que atraviesa a la industria argentina
La advertencia es directa: sin reformas estructurales, la pérdida de competitividad será irreversible.
“La industria está lista para integrarse a un nuevo esquema económico basado en estabilidad y crecimiento. Pero necesitamos condiciones justas”, afirmó Rappallini.






