Diario de minería, petróleo y campo.
Trafigura y Oldelval pusieron en marcha un nuevo oleoducto de derivación hacia la Refinería Bahía Blanca, una obra estratégica de US$30 millones que amplía la capacidad exportadora del país y refuerza la salida del crudo Medanito desde Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.
Una nueva vía directa para el crudo neuquino
El oleoducto inaugurado —de 14 pulgadas de diámetro y 11 kilómetros de extensión— conecta directamente el sistema troncal Allen–Puerto Rosales de Oldelval con la refinería que Trafigura opera en Bahía Blanca. Esta infraestructura permite que el crudo de Vaca Muerta llegue sin desvíos a la terminal exportadora del grupo, ubicada en Puerto Galván, optimizando tiempos, costos y capacidad operativa.
El proyecto cobra relevancia por dos razones: primero, porque agrega flexibilidad operativa al sistema nacional de transporte de petróleo, permitiendo que la Cuenca Neuquina disponga de más alternativas para sacar su producción; segundo, porque refuerza la infraestructura portuaria de exportación en un momento donde el país busca consolidarse como jugador estable en el flujo global de hidrocarburos.
El nuevo ducto se suma al circuito exportador que ya opera en la región y complementa las instalaciones de Oiltanking Ebytem, dando mayor redundancia, más capacidad y mejores condiciones para manejar los picos de producción que Vaca Muerta proyecta en los próximos años.
Bahía Blanca se consolida como hub energético y puerta de salida al mundo
El oleoducto forma parte de una estrategia mayor que Trafigura viene desarrollando en Bahía Blanca desde la pospandemia: descargaderos de camiones, nuevos puestos de recepción, ampliación del almacenamiento y la construcción de una terminal exportadora con capacidad para operar hasta 4,8 millones de barriles por mes. La posibilidad de cargar buques tipo Suezmax, con más de un millón de barriles por operación, posiciona a la ciudad como uno de los nodos energéticos más importantes del Cono Sur.
Con esta obra, Bahía Blanca se integra aún más al mapa de exportaciones de petróleo, uniéndose a otras terminales estratégicas del país como Caleta Córdoba, Caleta Olivia, Punta Loyola y Cullen. El desarrollo logístico de Puerto Galván permite aumentar la frecuencia de cargas y diversificar destinos, conectando la producción de Medanito con mercados de la costa oeste de Estados Unidos, América Latina y Europa.
El rol de Trafigura —uno de los mayores traders de commodities del mundo— acelera ese proceso. Su presencia sostenida en Argentina, combinada con inversiones en infraestructura, refinería, almacenamiento y logística, demuestra la transición de Bahía Blanca desde ser un puerto industrial clásico a convertirse en un centro energético orientado a la exportación, con capacidad de absorber el crecimiento proyectado de Vaca Muerta.
Un paso más hacia la Argentina exportadora de energía
La inauguración del oleoducto en Bahía Blanca no es una obra aislada: es otro eslabón en el camino hacia un país con infraestructura petrolera moderna y orientada al mundo. Más ductos, más terminales y mayor capacidad logística significan más producción, más exportaciones y más dólares para la economía argentina.






