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El atraso en los surtidores: Por qué la nafta debería subir un 23% según los estacioneros

El atraso en los surtidores: Por qué la nafta debería subir un 23% según los estacioneros

combustibles

Empresarios del sector advierten que la brecha entre el precio local y la paridad de exportación se volvió insostenible. El impacto de los impuestos y la rentabilidad de las estaciones, en el centro del debate.

La situación de los combustibles en Argentina atraviesa un momento de alta tensión técnica. Según los últimos informes del sector, existe un atraso acumulado del 23% en el precio de la nafta y el gasoil. Esta distorsión no solo afecta la rentabilidad de las petroleras, sino que pone en jaque la supervivencia de las bocas de expendio minoristas. La brecha se explica principalmente por el incremento del valor del petróleo a nivel internacional y el ritmo de devaluación mensual, variables que no han sido trasladadas en su totalidad al consumidor final en los últimos meses.

Desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), advierten que el sector se encuentra operando con márgenes extremadamente delgados. «El precio en el surtidor está desacoplado de la realidad de los costos operativos», sostienen los empresarios. Para las estaciones de servicio, cuyo ingreso depende de una comisión sobre el valor de venta, un precio «pisado» significa que sus ingresos se estancan mientras que los costos salariales y de servicios públicos siguen la curva de la inflación general, generando un estrangulamiento financiero que ya se siente en el interior del país.

El peso de los impuestos y el componente fiscal

23%

es el desfasaje técnico total · sumando el atraso del crudo y la falta de actualización de los impuestos específicos

Un factor determinante en este atraso es la actualización pendiente de los impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC). Durante largos periodos, el Estado ha postergado el ajuste de estos tributos para evitar un impacto mayor en el bolsillo de la población. Sin embargo, esta postergación genera una deuda fiscal y una distorsión en la recaudación que tarde o temprano debe corregirse. Según analistas tributarios, si se aplicara hoy la normativa vigente, solo por el componente impositivo la nafta debería subir un porcentaje de dos dígitos.

Además, el desfasaje genera un problema de incentivos para las petroleras refinadoras (como YPF, Shell y Axion). Cuando el precio interno es mucho menor al internacional, las compañías priorizan el mercado externo para maximizar beneficios, lo que históricamente ha derivado en problemas de abastecimiento o la aparición de «cupos» en las estaciones independientes. «La falta de una señal de precio clara afecta la previsibilidad del suministro para el transporte y el agro», subrayan desde las cámaras empresariales, remarcando que el gasoil es el insumo crítico que mueve la economía real.

$1.100
Precio Actual Promedio
$1.350
Precio Técnico Estimado
-4%
Brecha por Inflación Mensual

Consecuencias para el consumidor y la logística

El atraso de precios genera un alivio transitorio en el bolsillo del consumidor, pero impacta negativamente en la calidad del servicio y en la infraestructura de las estaciones. Los estacioneros remarcan que, sin rentabilidad, se detienen las obras de mantenimiento y renovación tecnológica necesarias para la seguridad operativa. «No es solo ganar menos, es no poder reinvertir en el negocio», explican. Esta situación es especialmente grave para las pymes del sector, que no cuentan con la espalda financiera de las grandes petroleras.

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Para el transporte de carga, la brecha de precios también es un arma de doble filo. Si bien un combustible barato reduce los costos operativos de corto plazo, el riesgo de no encontrar gasoil en las rutas argentinas es un costo oculto mucho más alto. Las empresas de logística ya están manifestando su preocupación ante la posibilidad de que se repitan escenas de largas colas y restricciones de carga si no se permite una actualización gradual que equilibre la oferta y la demanda.

“
Un atraso del 23% es una distorsión que afecta desde la recaudación del Estado hasta la viabilidad de la estación de servicio más pequeña.
”

En conclusión, el panorama para el mercado de combustibles es de incertidumbre. La necesidad de contener la inflación choca de frente con la realidad técnica de los costos internacionales y la carga impositiva. El consenso entre los especialistas es que el ajuste debe ser inminente y ordenado para evitar un escenario de desabastecimiento o cierres masivos en la red de comercialización. «El equilibrio del 23% es la meta para normalizar un mercado que hoy funciona bajo presión», finaliza el informe sectorial.

RADAR DE MERCADO

Factores de Ajuste Pendiente

⛽ Impuestos ICL e IDC: La falta de actualización trimestral suma presión al precio final.
📈 Paridad de Importación: El costo de traer gasoil premium supera ampliamente el precio de venta local.

PUNTOS CLAVE DEL ATRASO

  • • 📉 Desfase Técnico: El atraso del 23% es el cálculo que hace el sector para recuperar paridad.
  • • 🏦 Deuda Impositiva: La postergación del ICL por parte del Gobierno es un componente central.
  • • ⛽ Rentabilidad PyME: Las estaciones de servicio denuncian ingresos por debajo de sus costos fijos.
  • • 🚜 Riesgo Agro: El desabastecimiento de gasoil es la mayor preocupación de cara a la próxima cosecha.

Matriz del Precio en Surtidor

Crudo e Impuestos
88% del Precio
Comisión Estación
8% al 12%
Atraso Recomendado
23% de Suba
¿Podrá el Gobierno aplicar este ajuste sin disparar el costo de vida?
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