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El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, anunció planes para expandir la reserva estratégica de uranio y reducir la dependencia de suministros rusos. La medida busca garantizar la seguridad energética y acompañar el crecimiento de reactores tradicionales y modulares pequeños en el país.
Urano estratégico: la seguridad energética como prioridad
Estados Unidos depende actualmente de aproximadamente el 25% del uranio enriquecido proveniente de Rusia, mientras que su flota de 94 reactores nucleares genera cerca del 20% de la electricidad nacional. Wright advirtió que cerrar esta fuente sin reservas adicionales podría afectar hasta 5% del suministro eléctrico.
La iniciativa busca crear una reserva estratégica de uranio que permita reducir riesgos geopolíticos, asegurar el suministro a largo plazo y respaldar el crecimiento del parque nuclear nacional, tanto de reactores grandes como de reactores modulares pequeños (SMR).
Historial y precedentes de la reserva nuclear
El primer gobierno de Trump propuso la reserva en 2020, solicitando 150 millones de dólares para adquirir uranio a productores locales, aunque el Congreso solo aprobó la mitad. La idea contó también con apoyo de la administración Biden.
Entre 2022 y 2024, el Departamento de Energía adjudicó contratos para comprar cientos de miles de libras de uranio a empresas como Energy Fuels Inc. y Uranium Energy Corp. Esto se enmarca en la estrategia de reestructuración de la cadena de suministro de combustible nuclear, frente a la limitación temporal de exportaciones impuesta por Rusia.
Inventarios y comparativa internacional
Los inventarios estadounidenses son actualmente de solo 14 meses, significativamente inferiores a los de Europa y Asia:
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Unión Europea: combustible suficiente para 2,5 años de operación.
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China: reservas equivalentes a 12 años de generación actual.
Esta diferencia subraya la vulnerabilidad del país ante interrupciones de suministro y la necesidad de ampliar la capacidad nacional de enriquecimiento.
Infraestructura de enriquecimiento y apoyo privado
EE.UU. cuenta con solo dos instalaciones comerciales de enriquecimiento:
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Urenco Ltd. en Nuevo México, un consorcio británico-neerlandés-alemán, para reactores tradicionales de agua ligera.
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Centrus Energy Corp. en Ohio, especializada en isótopos para reactores avanzados que requieren mayor enriquecimiento.
La administración busca atraer capital privado para acelerar la innovación y la eficiencia en el sector, con iniciativas como General Matter Corp., startup de Peter Thiel dedicada al enriquecimiento de uranio.
La transición hacia reactores avanzados
La Casa Blanca emitió una orden ejecutiva en mayo para acelerar el despliegue de reactores avanzados, y el primer modelo se someterá a pruebas en 2026. Wright destacó que la expansión de la reserva estratégica crecerá a medida que se construyan más reactores, asegurando suministro seguro para la electrificación creciente de la economía estadounidense.
Claves
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Dependencia actual de uranio ruso: ~25%.
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Inventario doméstico: solo 14 meses de suministro.
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Iniciativas privadas: General Matter Corp. y otras startups.
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Reactores futuros: combinación de SMR y modelos avanzados para aumentar capacidad nuclear.
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Objetivo estratégico: seguridad energética y reducción de riesgos geopolíticos.
Reserva estratégica de uranio: eje de seguridad y crecimiento
Estados Unidos apuesta a que una reserva sólida de uranio, combinada con reactores avanzados y participación privada, garantice la seguridad energética y promueva innovación tecnológica. La decisión también refuerza su posición geopolítica, al reducir la dependencia de suministros extranjeros en un mercado crítico y sensible.






