Mientras festejan la imputación contra Livent, la justicia les cerró la puerta a sus recursos y los espera en otra causa.
El Juzgado Penal Económico N°4 imputó a Minera del Altiplano (ex Livent, hoy Río Tinto) y a su expresidente Luciano Mancuso por presunto contrabando de exportación. Pablo Rutigliano y Adrián Sirio celebraron la noticia, pero lo cierto es que ambos siguen procesados en la causa de Atómico 3, donde la justicia investiga una estafa sin reservas.
Una imputación en primera instancia
El procesamiento contra Livent es apenas una imputación en etapa inicial. La justicia sostiene que entre 2022 y 2023 la minera realizó 146 operaciones de exportación con facturas “ideológicamente falsas”, subfacturando carbonato de litio. El embargo alcanza los $100.000 millones tanto para la empresa como para su expresidente, Luciano Mancuso.
El rol limitado de Rutigliano en la denuncia
La causa no surgió de Rutigliano. Fue destapada primero por Jorge Lanata en 2022 y luego formalizada por el diputado Hugo Ávila en 2023. Recién más tarde se incorporó la presentación de Rutigliano. Pero mientras se cuelga esta medalla, la justicia le acaba de rechazar in limine un amparo por improcedente, dejando en claro la debilidad de sus planteos.
El intento de capitalizar la imputación
Lejos de la prudencia, Rutigliano y Adrián Sirio —ambos señalados por la estafa de Atómico 3— salieron públicamente a festejar la imputación contra Livent. Según sostienen, quienes los denunciaron por Atómico 3 “deberán pedirles perdón” y “pagarán en la justicia con su patrimonio”. Sin embargo, ese discurso choca con la realidad: el expediente de Atómico 3 sigue abierto, con pruebas sólidas en su contra y sin vínculo alguno con el caso Livent.
Atómico 3: la causa que no desaparece
La Comisión Nacional de Valores ya denunció operaciones sospechosas en Atómico 3, donde se prometía tokenizar reservas de litio con una criptomoneda. Allí, Rutigliano y Sirio no son denunciantes, sino denunciados. La causa avanza y exige respuestas sobre presunto fraude y desvío de fondos. En este contexto, la celebración por la imputación a Livent parece más un intento de desviar el foco que un verdadero triunfo judicial.
Un precedente sensible para el sector
El caso Livent abre una discusión mayor: cómo se valúan las exportaciones de litio y hasta dónde llegan los controles sobre multinacionales. Pero hay una diferencia crucial: mientras Livent enfrenta hoy una imputación que será debatida en tribunales, Rutigliano y Sirio deberán dar explicaciones en un expediente que los pone en el banquillo como responsables de una estafa a inversores argentinos.






