El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles una orden ejecutiva que eleva al 50% los aranceles sobre los productos importados desde India, en represalia por la creciente compra de petróleo ruso por parte del gobierno de Narendra Modi.
La medida, que entrará en vigencia el próximo 27 de agosto, busca castigar a India por sostener lo que la Casa Blanca califica como una “posición cínica y desleal” frente a la guerra en Ucrania. Trump afirmó que el gobierno indio “compra cantidades masivas de crudo ruso, financiando directamente la maquinaria bélica de Putin”, al tiempo que se beneficia del acceso al mercado estadounidense sin reciprocidad.
India, petróleo barato y pragmatismo energético
India se ha convertido en uno de los tres mayores compradores de petróleo ruso, junto a China y Turquía, luego del embargo europeo impuesto en 2023. Aprovechando descuentos significativos, el crudo ruso ya representa más de un tercio de las importaciones energéticas de India, cuando hace apenas tres años representaba menos del 2 %.
El gobierno de Modi defiende su política como una decisión “de interés nacional” y parte de su estrategia de seguridad energética, en un país con más de 1.400 millones de habitantes y en constante expansión industrial.
Impacto económico y geopolítico
Los nuevos aranceles podrían afectar decenas de productos indios, desde textiles hasta maquinaria y componentes electrónicos, impactando en el ya tensionado comercio bilateral. Para la Casa Blanca, se trata de una maniobra para presionar indirectamente a Moscú, golpeando a sus principales socios comerciales.
Sin embargo, el efecto inmediato podría ser el fortalecimiento del bloque BRICS, que celebró en octubre de 2024 una cumbre en Kazán, donde Putin y Modi estrecharon lazos económicos y energéticos.
Además, la medida se inscribe en una estrategia más amplia de Trump para imponer costos a países que desafían las sanciones contra Rusia, como se vio con los recientes aranceles del 50 % contra Brasil, en represalia por el juicio político contra Jair Bolsonaro.
¿Un nuevo orden energético multipolar?
Mientras Rusia esquiva las sanciones occidentales con una “flota fantasma” de buques petroleros y triangulaciones financieras, sigue ingresando cifras multimillonarias: solo en junio, recaudó 12.600 millones de dólares por exportaciones de petróleo, según la Escuela de Economía de Kiev. Se estima que en todo 2025 superará los 153.000 millones de dólares.
El petróleo barato permite a países como India mantener márgenes industriales competitivos, aún si eso implica tensar relaciones con Washington. El conflicto ya no es solo militar: es comercial, energético y sistémico.






