Diario de minería, petróleo y campo.
El proyecto Vicuña, desarrollado por BHP y Lundin Mining en San Juan, cerró 2025 con US$263,85 millones destinados a la compra de bienes y contratación de servicios. La cifra anticipa el impacto económico que tendrá el megaproyecto de cobre, oro y plata que ya fue incorporado al RIGI con una inversión inicial prevista de US$9.737 millones.
El dato surge del primer Reporte de Sostenibilidad de Vicuña Corp., que reúne información consolidada correspondiente al ejercicio 2025 y expone el impacto económico, laboral, ambiental y social de las actividades desarrolladas en ambos lados de la Cordillera. Del total desembolsado, US$193,45 millones correspondieron a Vicuña Argentina, mientras que el resto estuvo relacionado con las actividades desarrolladas por la estructura corporativa del proyecto.
El movimiento económico adquiere todavía mayor relevancia si se lo coloca en perspectiva con el tamaño del emprendimiento que se encuentra detrás. A fines de julio de 2026, el Gobierno nacional aprobó la adhesión de Vicuña Argentina al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo. La iniciativa contempla una inversión inicial de US$9.737 millones para desarrollar los yacimientos Josemaría y Filo del Sol y la infraestructura necesaria para llevar adelante el complejo minero.
El proyecto tiene además una perspectiva de expansión mucho mayor. La compañía estima que el desarrollo integral de Vicuña podría superar los US$18.000 millones a lo largo de sus distintas etapas y durante una vida útil proyectada en alrededor de 70 años. El objetivo es convertir a San Juan en uno de los principales polos cupríferos de Argentina y posicionar al país dentro del mercado internacional de minerales críticos.
Más de 580 proveedores ya forman parte de la cadena de Vicuña
Uno de los aspectos más relevantes del reporte presentado por la compañía es el nivel de participación alcanzado por las empresas argentinas y, particularmente, por los proveedores de San Juan. Durante 2025, Vicuña Argentina trabajó con 580 proveedores, de los cuales el 60% correspondió a empresas radicadas en la provincia. Esto significa que una parte considerable del dinero movilizado por el proyecto permaneció dentro de la economía sanjuanina mediante la contratación de servicios y adquisición de bienes.
Los pagos directos realizados a empresas de San Juan alcanzaron US$43,53 millones durante el período analizado. La cifra incluye distintos tipos de servicios y suministros vinculados con las tareas de exploración, construcción, logística, mantenimiento, infraestructura y operación de los campamentos y áreas de trabajo.
El proceso resulta particularmente significativo porque el proyecto todavía no se encuentra en producción comercial. La actividad económica actual corresponde fundamentalmente a las etapas de exploración avanzada, ingeniería, preparación de infraestructura y desarrollo de las instalaciones necesarias para la futura construcción del complejo minero. A medida que Vicuña avance hacia las fases de construcción de mayor escala, la demanda de proveedores debería incrementarse en volumen y especialización.
El reporte corporativo muestra además que la estructura de proveedores no se limita a las grandes compañías. La cadena involucra empresas de diferentes tamaños que participan en transporte, movimiento de suelos, perforaciones, mantenimiento, alimentación, alojamiento, ingeniería, servicios profesionales y provisión de equipamiento. Ese entramado es uno de los principales canales a través de los cuales una inversión minera de gran escala puede trasladarse hacia la economía regional.
Actualmente, la compañía trabaja también con una red más amplia de proveedores vinculados con las diferentes áreas del proyecto. El desarrollo de Vicuña ya generó una demanda que excede los límites de los departamentos directamente relacionados con los yacimientos y alcanza a empresas de distintos puntos de San Juan y del resto del país.
Los casi US$270 millones movilizados durante 2025 muestran que el impacto económico de Vicuña comenzó antes de la producción. La etapa de desarrollo ya está generando demanda para proveedores, contratistas y trabajadores, mientras el proyecto se prepara para ingresar en una fase de inversiones de una escala muy superior.
La dimensión laboral también permite observar el crecimiento que está teniendo el emprendimiento. Durante 2025, Vicuña registró 415 trabajadores directos, de los cuales 380 se desempeñaban en la estructura argentina. El 73% de los trabajadores directos tenía residencia en San Juan, mientras que la participación femenina alcanzó el 26% de la plantilla.
Pero el impacto sobre el empleo es considerablemente mayor cuando se incorporan los contratistas. El proyecto registró 2.884 trabajadores pertenecientes a empresas contratistas, de los cuales 2.576 estaban asignados a las operaciones desarrolladas en Argentina. El 80% de ese personal contratado provenía de San Juan.
Los números muestran que la actividad de Vicuña ya está construyendo una base laboral especializada antes de que comience la producción de cobre. El desafío para los próximos años será ampliar esa capacidad a medida que aumenten las obras civiles, el movimiento de maquinaria, la construcción de infraestructura eléctrica y vial y, posteriormente, las instalaciones de procesamiento.
El RIGI puso en marcha una inversión de casi US$10.000 millones
La aprobación de Vicuña dentro del RIGI representa uno de los hitos más importantes alcanzados por el proyecto. La Resolución 1154/2026 del Ministerio de Economía estableció la adhesión de Vicuña Argentina al régimen y aprobó el plan de inversión destinado a la extracción, producción y exportación de cobre, oro y plata de Josemaría y Filo del Sol, además de las tareas de exploración y la construcción de infraestructura necesaria para el desarrollo del complejo.
El esquema contempla una primera etapa de inversión por más de US$1.128 millones hasta fines de 2026 y una segunda etapa de aproximadamente US$7.895 millones entre 2027 y 2031. La normativa establece además que el proyecto deberá acreditar un monto mínimo de inversión computable dentro de los primeros dos años y fija el 31 de diciembre de 2028 como fecha límite para cumplir con el monto mínimo establecido por el régimen.
La magnitud de esos desembolsos explica por qué los casi US$270 millones ya ejecutados durante 2025 constituyen apenas una primera aproximación al impacto económico que puede alcanzar Vicuña. El proyecto todavía se encuentra en una etapa previa a la construcción plena del complejo productivo y, por lo tanto, el volumen de contrataciones, movimiento de equipos y obras de infraestructura puede aumentar significativamente durante los próximos años.
El plan incluye una operación integrada entre Josemaría, ubicado en el departamento Iglesia, y Filo del Sol, localizado en el distrito cordillerano que se extiende hacia el límite con Chile. La integración de ambos depósitos permite plantear un desarrollo minero de gran escala que combina recursos de cobre, oro y plata y que requerirá una infraestructura compleja para conectar los distintos componentes del proyecto.
Entre las obras previstas se encuentra una infraestructura eléctrica de gran capacidad destinada a garantizar el abastecimiento energético del complejo. También se contempla la construcción de caminos y otras instalaciones necesarias para permitir el acceso permanente a los yacimientos ubicados a más de 4.000 metros de altura.
Las cifras que explican el impacto de Vicuña
- US$263,85 millones desembolsados durante 2025 en bienes y servicios.
- US$193,45 millones correspondientes a Vicuña Argentina.
- 580 proveedores trabajaron con la filial argentina.
- 60% de los proveedores argentinos tenía sede en San Juan.
- US$43,53 millones fueron pagados directamente a empresas sanjuaninas.
- 415 trabajadores directos integraron la estructura del proyecto durante 2025.
- 2.884 trabajadores contratistas participaron de las actividades del proyecto.
- 80% de los contratistas asignados a Argentina provenía de San Juan.
- US$9.737 millones corresponden a la inversión inicial aprobada bajo el RIGI.
- Más de US$18.000 millones podría alcanzar el desarrollo integral del proyecto.
El impacto sobre la economía sanjuanina también se observa en los fondos destinados a programas comunitarios. Durante 2025, Vicuña Corp. informó una inversión de US$1,93 millones en programas de desarrollo social e infraestructura comunitaria, con beneficios directos para 882 personas de las localidades ubicadas en el área de influencia del proyecto.
En paralelo, la empresa informó indicadores relacionados con el uso de recursos y la gestión ambiental. Durante el año analizado, las actividades de exploración y los campamentos consumieron 311.204 gigajulios de energía y registraron emisiones de Alcance 1 por 24.578 toneladas de CO₂ equivalente. El consumo de agua informado alcanzó los 346.807 metros cúbicos, mientras que los residuos industriales y domiciliarios sumaron 2.422,3 toneladas. La compañía señaló además que se realizaron más de 1.000 inspecciones ambientales sobre trabajos desarrollados por contratistas.
Estos indicadores forman parte del Reporte de Sostenibilidad 2025 presentado por Vicuña y muestran que el proyecto ya está generando una cantidad significativa de actividad industrial en la Cordillera, aun cuando la producción comercial de cobre todavía no comenzó.
San Juan se prepara para una nueva etapa de inversión minera
El avance de Vicuña se inscribe dentro de una transformación más amplia de la minería argentina. San Juan concentra actualmente varios de los proyectos de cobre más importantes del país y está construyendo las condiciones de infraestructura necesarias para que esos emprendimientos puedan pasar de la exploración y evaluación económica a la construcción de grandes complejos productivos.
Josemaría ya forma parte de Vicuña y obtuvo el respaldo del RIGI como parte del desarrollo integrado con Filo del Sol. A su alrededor también avanzan otros proyectos de cobre, entre ellos Los Azules y El Pachón, lo que coloca a San Juan frente a una eventual expansión de la minería de metales básicos que podría modificar significativamente el perfil exportador de la provincia.
En ese escenario, Vicuña tiene una particularidad. No se trata únicamente de un proyecto de gran escala, sino de la integración de dos grandes depósitos minerales en una misma estrategia de desarrollo. Esa característica permite plantear una operación de largo plazo y una infraestructura común capaz de sostener diferentes etapas productivas.
El desembolso de casi US$270 millones registrado durante 2025 permite observar cómo ese proceso ya comenzó a impactar sobre la economía real. Empresas proveedoras, contratistas, trabajadores, transportistas, prestadores de servicios y profesionales forman parte de una cadena que puede expandirse considerablemente cuando se inicie la construcción de las instalaciones principales.
Para San Juan, el desafío será transformar ese volumen de inversión en una red de proveedores cada vez más amplia y especializada. La experiencia acumulada durante las etapas de exploración y desarrollo puede convertirse en una ventaja para las empresas locales que logren incorporar capacidades técnicas y estándares compatibles con una operación minera de escala internacional.
El proyecto también tendrá una dimensión fiscal y de infraestructura relevante. El acuerdo alcanzado entre Vicuña y el Gobierno de San Juan contempla un adelanto de US$250 millones para obras públicas provinciales vinculadas con infraestructura vial, hídrica y de saneamiento. El desembolso está previsto antes del inicio de la producción comercial y se complementará con un esquema de regalías y un fideicomiso de infraestructura.
La combinación entre inversión privada y obras públicas asociadas al proyecto coloca a Vicuña en una posición central dentro de la estrategia de desarrollo de San Juan. La construcción de caminos, líneas eléctricas y otras instalaciones no solo permitirá poner en funcionamiento la futura mina, sino que puede mejorar las condiciones de infraestructura de una región cordillerana que históricamente enfrentó dificultades por su distancia de los principales centros urbanos.
La magnitud de la inversión también vuelve relevante la cuestión energética. El proyecto necesita una infraestructura eléctrica de alta tensión capaz de garantizar el suministro de un complejo minero de gran escala. Las obras previstas incluyen estaciones transformadoras y una línea de 500 kV de aproximadamente 167 kilómetros para conectar el distrito Vicuña con el sistema eléctrico nacional.
Todo ese entramado permite comprender por qué los US$263,85 millones desembolsados durante 2025 son apenas una primera señal del impacto económico que puede producir Vicuña. El proyecto se encuentra en una etapa en la que las inversiones comienzan a trasladarse desde la exploración hacia la preparación de la infraestructura necesaria para construir una operación minera de escala mundial.
El próximo salto estará determinado por la ejecución del plan aprobado bajo el RIGI. Con casi US$9.737 millones de inversión inicial comprometida, Vicuña deberá avanzar durante los próximos años en caminos, energía, instalaciones mineras, planta de procesamiento, infraestructura de agua y demás componentes necesarios para llegar a la etapa productiva.
Mientras tanto, la cadena de proveedores ya está funcionando y una parte importante de esa actividad se concentra en San Juan. Los casi US$270 millones movilizados durante 2025 muestran que el proyecto comenzó a generar un efecto económico concreto antes de producir su primera tonelada de cobre. La verdadera dimensión del impacto, sin embargo, comenzará a observarse cuando las obras ingresen en su etapa de mayor intensidad y el desembolso de miles de millones de dólares se transforme en construcción, empleo, infraestructura y contratación de proveedores.
Ficha Resumen
Proyecto: Vicuña
Compañías: BHP y Lundin Mining
Yacimientos: Josemaría y Filo del Sol
Provincia: San Juan
Minerales: cobre, oro y plata
Desembolso 2025: US$263,85 millones
Desembolso Vicuña Argentina: US$193,45 millones
Proveedores de Vicuña Argentina: 580
Proveedores sanjuaninos: 60%
Pagos directos a empresas sanjuaninas: US$43,53 millones
Inversión inicial bajo RIGI: US$9.737 millones
Inversión potencial integral: más de US$18.000 millones
Vida útil proyectada: alrededor de 70 años






