Diario de minería, petróleo y campo.
Tras los interceptos récord de cobre, oro y plata, la operadora NGEx Minerals decidió expandir su programa de perforación a 30.000 metros. El Distrito Vicuña se consolida como el activo minero más dinámico de la región.

El nuevo horizonte operativo · Una meta de perforación diamantina diseñada para convertir a Lunahuasi en el próximo gran yacimiento de cobre de alta ley en Sudamérica.
La importancia de Lunahuasi trasciende sus propios límites geográficos. Al estar ubicado en el corazón del Distrito Vicuña, el proyecto funciona como un conector geológico entre otros gigantes ya conocidos como Los Helados, Josemaría y Filo del Sol. La ampliación de la campaña a 30.000 metros busca precisamente delimitar los bordes de este sistema y entender cómo se conecta con las estructuras vecinas. En la industria minera, la escala es fundamental, y estos metros adicionales permitirán pasar de una fase de descubrimiento a una de delimitación de recursos (resource definition), reduciendo el riesgo técnico y financiero de cara a los próximos años.
Desde un punto de vista técnico, la perforación en Lunahuasi se está realizando mediante el método de recuperación de testigos diamantinos (diamond drilling). Este proceso, aunque más costoso y lento que otros métodos de perforación, es indispensable para obtener una muestra física intacta de la roca. Esto permite a los especialistas analizar no solo la ley del mineral, sino también la geotecnia y la mineralogía de la roca madre, datos que serán vitales cuando llegue el momento de diseñar la planta de procesamiento y los métodos de minado. «Cada metro de testigo extraído es una pieza del rompecabezas que confirma a Lunahuasi como un depósito de clase mundial», señalan consultores que siguen de cerca el avance de NGEx en San Juan.
Infraestructura y derrama económica en San Juan
Operar una campaña de 30.000 metros a más de 4.000 metros de altura no es solo un desafío geológico, sino también una proeza logística. La ampliación del programa requiere la movilización de más máquinas perforadoras, un aumento en el suministro de fluidos de perforación y un despliegue mayor de personal especializado, desde geólogos y técnicos hasta personal de catering y logística de montaña. Esto se traduce de forma directa en un fuerte impulso para la cadena de proveedores locales sanjuaninos, que han desarrollado una capacidad de respuesta única en el país para sostener este tipo de operaciones de alta intensidad en cordillera.
La provincia de San Juan ha consolidado un clima de inversión minera que es citado como modelo en la región. El apoyo institucional y la previsibilidad en las reglas de juego han permitido que empresas de la talla de NGEx no duden en reinvertir capital cuando los resultados técnicos lo ameritan. En un mercado global de cobre que se encamina hacia un déficit estructural para finales de la década, tener proyectos de alta ley y rápido avance como Lunahuasi coloca a Argentina en el radar de las grandes corporaciones mineras internacionales y los fondos de inversión especializados en metales estratégicos para la transición energética.
ALTA LEY
Grado de Cobre
Cu-Au-Ag
Mix Mineralógico
VICUÑA
Distrito Global
El horizonte de Lunahuasi también está marcado por la eficiencia ambiental. Al tratarse de un depósito de alta ley, el proyecto tiene el potencial de convertirse en una operación de baja huella de carbono relativo. Al extraer más cobre por cada tonelada de roca removida, se reduce el consumo de energía en los procesos de molienda y el volumen de roca estéril a disponer. Este factor es hoy una exigencia no negociable para los inversores globales que buscan financiar proyectos bajo estándares ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza), asegurando que la minería de San Juan sea tan sustentable como rentable.
A medida que los resultados de los nuevos pozos ingresen a los laboratorios, la industria espera una actualización del modelo geológico para finales de este semestre. La ampliación de la campaña indica que NGEx está viendo algo extraordinario en los testigos: una continuidad de la mineralización que podría posicionar a Lunahuasi no solo como un satélite de otros proyectos, sino como un nodo de producción independiente con capacidad para alimentar la demanda mundial de cobre durante décadas. La apuesta por los 30.000 metros es, en definitiva, una declaración de confianza en el potencial geológico de la Argentina.
Variables Técnicas de Lunahuasi
La perforación busca confirmar la extensión lateral y en profundidad de las zonas de sulfuros enriquecidos.
Los 30.000 metros permitirán elevar el nivel de confianza de los recursos de «inferidos» a «indicados».
El impacto social de estos avances también es significativo. La minería en San Juan genera una identidad productiva en comunidades locales, donde la formación de técnicos y profesionales en geología y minería encuentra una salida laboral de alta calificación y remuneración. La decisión de NGEx de estirar la campaña operativa implica mantener los contratos de servicios vigentes por más tiempo, asegurando una estabilidad económica para cientos de familias que dependen directa e indirectamente del éxito de la exploración en la alta montaña.
Hacia adelante, el éxito de Lunahuasi servirá como un faro para atraer nuevas empresas exploradoras a la región. El concepto del Distrito Vicuña como un «sistema de clase mundial» deja de ser una hipótesis teórica para convertirse en una realidad palpable a través de los metros perforados. San Juan se prepara para un futuro donde el cobre sea el eje de su matriz exportadora, y Lunahuasi, con su reciente ampliación de metas, es hoy el protagonista indiscutido de esa transformación industrial.
SÍNTESIS DE LA CAMPAÑA 2026
- ▶
Ampliación Crítica: NGEx estira la perforación a 30.000m por la calidad de los hallazgos. - ▶
Potencial de Alta Ley: Los resultados confirman leyes de cobre muy superiores al promedio global. - ▶
Sinergia de Distrito: Lunahuasi fortalece el valor estratégico del Distrito Vicuña en San Juan. - ▶
Inversión Directa: La campaña inyecta capital genuino en la cadena de proveedores locales.






