Diario de minería, petróleo y campo.
Con producción prevista para 2026, el Proyecto Calcatreu avanza con obras, controles ambientales y una inversión de 250 millones de dólares. Se perfila como el primer gran emprendimiento aurífero moderno de Río Negro, con fuerte impacto en empleo y proveedores locales.
Obras en marcha y control ambiental permanente
La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro verificó avances significativos en accesos, piletas y el campamento del Proyecto Calcatreu, una iniciativa que prevé iniciar producción en 2026 con una inversión total de 250 millones de dólares.
Durante la inspección técnica se fiscalizó el cumplimiento de las resoluciones ambientales que regulan la obra. El recorrido incluyó los caminos de acceso, el polvorín, las áreas de combustibles, los patios de residuos y las piletas del PAD de lixiviación, además de la zona donde se levantará la futura planta de procesamiento.
“Este seguimiento minucioso reafirma nuestro compromiso con un desarrollo minero responsable, que combine crecimiento y cuidado del ambiente”, sostuvo Nicolás Jurgeit, subsecretario de Control y Fiscalización Ambiental.
La inspección fue realizada por personal técnico de Ambiente en coordinación con la Secretaría de Minería y representantes de la empresa operadora, en un marco de trabajo conjunto que busca garantizar la transparencia y trazabilidad de cada etapa del proyecto.
Una inversión que ya dinamiza la economía regional
El impacto económico de Calcatreu ya se siente en Ingeniero Jacobacci. Proveedores locales abastecen productos y servicios al emprendimiento, generando nuevas oportunidades comerciales y empleo indirecto.
Solo en la primera etapa, el proyecto registró adquisiciones por más de $955 millones, de los cuales una parte significativa correspondió a empresas y talleres de la zona.
La infraestructura contempla un campamento con 40 módulos habitacionales y un esquema de construcción que demandará más de 300 empleos directos y 400 indirectos, priorizando la contratación de mano de obra local.
De esta manera, Río Negro busca consolidar un modelo de minería que involucre a las comunidades en la cadena de valor desde el inicio.
Un proyecto con proyección nacional
El secretario de Minería de Río Negro, Joaquín Aberastain Oro, calificó a Calcatreu como “una punta de lanza para otros proyectos en exploración dentro de la provincia”.
“Este es un proyecto estratégico que fortalece nuestra matriz productiva. El impacto positivo en empleo, infraestructura y crecimiento regional posiciona a Río Negro como un actor clave en la minería nacional”, subrayó el funcionario.
El yacimiento, ubicado entre los departamentos 25 de Mayo y Ñorquinco, cuenta con un área núcleo de 30 km² y recursos medidos e indicados por 9,84 millones de toneladas de oro y plata.
La explotación será a cielo abierto, utilizando tecnología de lixiviación en pilas, con una vida útil inicial de cinco años y potencial de extenderse una década, dependiendo de los resultados de las próximas campañas de exploración.
Desarrollo con responsabilidad ambiental
El gobierno rionegrino subraya que Calcatreu será un modelo de minería moderna y controlada, con monitoreo ambiental continuo y un marco normativo ajustado a los estándares internacionales.

Además del oro y la plata, el proyecto contempla la gestión integral de residuos, tratamiento de aguas y planes de cierre progresivo. Este enfoque, aseguran, permitirá mantener la confianza social en la actividad y potenciar la licencia ambiental.
“Río Negro está demostrando que se puede hacer minería con responsabilidad, generando empleo y respetando los estándares más exigentes en materia ambiental”, remarcaron desde la cartera provincial.
Claves
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Inversión total: US$250 millones.
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Producción prevista: 2026 (oro y plata).
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Empleo: 300 directos y 400 indirectos.
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Compras locales: $955 millones en la primera etapa.
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Ubicación: departamentos 25 de Mayo y Ñorquinco, Río Negro.
Río Negro, la nueva frontera del oro
El avance de Calcatreu marca un punto de inflexión en la minería patagónica. Río Negro, históricamente relegada frente a provincias como Santa Cruz o San Juan, comienza a consolidar su propio modelo de desarrollo minero, basado en control estatal, inversión privada y fuerte articulación local.
Si cumple su cronograma, Calcatreu podría convertir a la provincia en un nuevo polo aurífero nacional, atrayendo capitales, empleo y proveedores regionales. El desafío será sostener la licencia social y garantizar que los beneficios del oro rionegrino se traduzcan en infraestructura, desarrollo y diversificación productiva.






